El paciente debe estar informado de su afección y de cómo manejar el estrés

Hay que modificar la alimentación para reducir la sintomatología.

23 Octubre 2002
El síndrome de intestino irritable (SII) es un trastorno conocido y descripto por la medicina desde el siglo XIX. Desde entonces, muchos nombres han sido empleados para identificar tal afección. Entre ellos, figuran: colon irritable, colon espasmódico, colitis mucosa, colitis mucosa neurogénica, colon inestable, colon nervioso, colon espástico, colitis nerviosa, colitis espástica.
En la actualidad, el tratamiento del SII se inicia con:
Adecuada información al paciente sobre su trastorno
Indicaciones sobre la necesidad del cambio en el estilo de vida, en particular el manejo del estrés.
Modificaciones en la dieta, procurando bajar la frecuencia y la severidad de los síntomas.
Tratamiento específico para aliviar los síntomas.

Respetar la dieta
Los médicos recomiendan eliminar o disminuir el consumo de lácteos,
Evitar la cafeína, alcohol o edulcorantes con sorbitol.
Ingerir fibra, como cereales de grano entero, fruta y vegetales. Sin embargo una dieta rica en fibras algunas veces puede empeorar los síntomas como la hinchazón.
Evitar legumbres como porotos o lentejas (carbohidratos fermentables poco digeribles).
Consumir las comidas en forma fraccionada.
Ingerir alimentos con bajo contenido graso.
Aumentar la ingesta de líquidos (para los casos de constipados).
Evitar los fármacos que puedan alterar la función intestinal produciendo constipación, como ciertos analgésicos, antitusivos, antidepresivos y bloqueadores de canales de calcio.
Evitar el consumo excesivo de laxantes.

La afección varía según el paciente

Los síntomas, en general crónicos y recurrentes, se presentan con variaciones según el paciente. Aún en un mismo paciente varían con el paso del tiempo. Además suele haber períodos sin síntomas.
Los más comunes, directamente vinculados al sistema digestivo, son algunos de los siguientes:
Hinchazón o distensión abdominal. Este síntoma, muy frecuente, es en muchas ocasiones el dominante. No suele presentarse al despertar y, en cambio, se desarrolla durante el curso del día.
Dolor o molestia abdominal: Siempre se encuentra presente; puede ser de intensidad y localización variables, e intermitente, y rara vez despierta al paciente. En general, el dolor se alivia con la defecación o eliminación de gases.
Hábitos intestinales alterados. Se manifiestan por una alteración en el tránsito de la materia fecal en el intestino, rápido en el caso de diarrea y lento en la constipación; algunos pacientes sufren el problema en forma alternada.
Sensación de evacuación incompleta. Esta es una característica de Recto Irritable. Se manifiesta por la urgencia por defecar (a menudo por la mañana).
Presencia de moco en las deposiciones.

Fatiga y dolor muscular
El SII presenta asimismo una serie de síntomas extradigestivos, en especial fatiga, dolores musculares, dolores de cabeza y síntomas urinarios (molestias al orinar).
La presencia de anemia, sangrado intestinal, pérdida de peso o fiebre pueden deberse a otros problemas.Por ello, ante la presencia de estos síntomas se debe requerir la inmediata intervención del médico.Los disparadores principales del síndrome de intestino o colon irritable pueden ser ciertas comidas y sustancias alimentarias, el estrés y los problemas psicológicos como la ansiedad, el pánico, la depresión, o abusos físicos, sexuales o emocionales; determinadas drogas y medicamentos; inflamaciones o infecciones; y determinados estados hormonales, en particular el ciclo menstrual.

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