16 Octubre 2002 Seguir en 
Diversos desórdenes mentales, como pánico, fobia y estrés post-traumático, afectan a más de un 20% de la población argentina.
La tensión que genera la tardanza de un colectivo, la incertidumbre de conocer nuevas personas o la angustia por conseguir un trabajo son algunas cuestiones cotidianas que pueden generar ansiedad en cualquier persona. Pero cuando el estado de "nerviosismo" alcanza niveles muy elevados puede constituir una enfermedad.
"Entre un 20 y un 25% de la población argentina sufre o ha sufrido este tipo de desórdenes mentales, según datos de la Sociedad Argentina de Trastornos de la Ansiedad", señala a Salud la jefa de Psiquiatría del Hospital Español, Stella Maris Diamanti.
Sin embargo, hay un número muy alto de pacientes que sufren de trastornos de la ansiedad y no lo reconocen. Es más, muchas veces recurren a un médico de atención primaria porque sienten que se están muriendo de un ataque al corazón y en realidad lo que tienen es un ataque de pánico, por el cual tendrían que consultar a un psiquiatra", alertó la experta.
Aumentan las consultas
La jefa del Departamento de Consultorios Externos del Hospital Fernández, Delia Wolk, contó que hay más gente con trastornos de ansiedad que años anteriores, y que son muy comunes dado el momento social que se vive. "Por lo general, los pacientes plantean que les duele aquí o allá, pero en realidad se trata de desórdenes psicológicos y no físicos", aclaró.
"En general, los trastornos de ansiedad tardan en ser diagnosticados. La gente sufre y no sabe por qué sufre; no tiene una enfermedad física pero vive muy mal. Sienten que no tienen derecho a pedir ayuda a un experto para estar mejor", comentó Roberto Sivak, médico psiquiatra del Hospital Alvarez.
Las personas con trastornos de ansiedad suelen presentar una serie de síntomas que indican la necesidad de una consulta médica: tensión, preocupación e inquietud permanentes; angustia e irritabilidad que interfieren con las actividades cotidianas; alteraciones del sueño; contractura muscular; dolor de cabeza; palpitaciones; molestias gastrointestinales; sensación de falta de aire; incapacidad para relajarse y dificultad para concentrarse.
Atención sin cargo
Las consultas pueden realizarse en forma gratuita en cualquier hospital.. Al asistir a algunos de estos hospitales para realizar una consulta, los médicos le harán al interesado diversos estudios para descartar que sea una enfermedad médica la que provoca el desorden mental, ya que todas las enfermedades clínicas cursan con ansiedad, según advierte Diamanti.
Una vez descartada una enfermedad médica, las personas deberían pedirle al médico psiquiatra o al generalista entrenado el cuestionario para detectar la ansiedad.
Este cuestionario incluye preguntas que apuntan a saber si la persona se siente más angustiada que de costumbre; si se exalta y descontrola con facilidad; si sufre de dolores de cabeza, de nuca y de espalda; si siente que su corazón late más rápidamente; si tiene a veces episodios de mareo o pesadillas, entre otras preguntas.
Cualquier trastorno mental impacta en la calidad de vida de los enfermos
Los problemas cognitivos, físicos e interpersonales son originados por los trastornos de ansiedad, que afectan duramente la calidad de vida de una persona.
El médico psiquiatra Roberto Sivak, del Hospital Alvarez, recordó que hay tres tipos de problemas generados por los trastornos de ansiedad.
Bajo rendimiento laboral
Los problemas cognitivos afectan la posibilidad de concentrarse, de rendir en el trabajo o en el estudio. Comprende una falta de interés, un alejamiento de las situaciones que antes le atraían, cierta apatía y retraimiento que se debe a la dificultad para lograr la concentración, según explicó el experto.
Palpitaciones y opresión
El segundo grupo de problemas "son los físicos, que incluyen múltiples manifestaciones a nivel cardíaco, como palpitaciones, opresión en el pecho y cierto ascenso de la presión arterial; a nivel respiratorio, se observa fatiga y dificultad para respirar; y a nivel digestivo, puede aparecer dolor abdominal y diarrea", detalló Sivak.
Por último, el especialista indicó que "existen los problemas interpersonales que comprometen mucho las relaciones sociales, provocan irritabilidad, intolerancia y cierta agresividad".
Se alteran las relaciones
"Como las personas no se sienten bien ni seguras, se retraen y tienen conflictos con la pareja y los amigos, todo lo cual les provoca cierto aislamiento social", describió Sivak.
Es más, "también se generan problemas en el rendimiento laboral y académico porque les cuesta relacionarse con compañeros, clientes y jefes. Y suelen evitar conocer nuevos lugares o viajar", completó el experto.
El más común es el ataque de pánico
Si el generalista descubre que efectivamente la persona padece algún trastorno de ansiedad, "el profesional lo tiene que medicar, ya que hay fármacos específicos y con probada eficacia que se asignan según el tipo de desorden y su gravedad. Y luego debe derivarlo a un psiquiatra", dijo la doctora Stella Maris Diamanti.
Al respecto, el doctor Roberto Sivak coincidió en que "el tratamiento más eficaz para los trastornos de ansiedad es la combinación de medicación y terapia psicológica".
Eldesorden de ansiedad más común en las personas que llegan al consultorio es el ataque de pánico, un miedo súbito y muy intenso que se presenta sin motivo y genera una sensación de muerte inminente. El ataque de pánico puede durar unos 30 minutos, y desaparece tan pronto como llegó, pero deja al individuo extenuado, muy atemorizado y con una sensación de inseguridad. También son muy frecuentes los trastornos de ansiedad generalizada, que es cuando alguien está con una preocupación excesiva por todo. Es una preocupación difusa y extendida, muchas veces infundada, que puede abarcar el trabajo, la salud, la seguridad, las relaciones personales y la familia.
Crece el estrés postraumático
Los expertos en ansiedad sostienen que también se observa mucho la fobia social, que es cuando una persona tiene un temor constante a ser avergonzado o humillado ante otros individuos, por lo que evita estar con personas que no pertenecen a su círculo familiar o amistoso, o participar de eventos sociales, como reuniones, entrevistas laborales o dar discursos.
"Lo que estamos viendo mucho, por la situación social que vivimos, es el estrés post-traumático, que aparece luego de un hecho violento, como un asalto o una toma de rehenes, donde se usan armas y se imparten medidas muy coercitivas", indica la doctor Stella Maris Diamanti.
La especialista explicó que "unos días después de ocurrido el hecho violento, la persona empieza a revivir las escenas con la misma intensidad que la sentida durante la experiencia traumática, y suele evitar el lugar donde le sucedió".
La tensión que genera la tardanza de un colectivo, la incertidumbre de conocer nuevas personas o la angustia por conseguir un trabajo son algunas cuestiones cotidianas que pueden generar ansiedad en cualquier persona. Pero cuando el estado de "nerviosismo" alcanza niveles muy elevados puede constituir una enfermedad.
"Entre un 20 y un 25% de la población argentina sufre o ha sufrido este tipo de desórdenes mentales, según datos de la Sociedad Argentina de Trastornos de la Ansiedad", señala a Salud la jefa de Psiquiatría del Hospital Español, Stella Maris Diamanti.
Sin embargo, hay un número muy alto de pacientes que sufren de trastornos de la ansiedad y no lo reconocen. Es más, muchas veces recurren a un médico de atención primaria porque sienten que se están muriendo de un ataque al corazón y en realidad lo que tienen es un ataque de pánico, por el cual tendrían que consultar a un psiquiatra", alertó la experta.
Aumentan las consultas
La jefa del Departamento de Consultorios Externos del Hospital Fernández, Delia Wolk, contó que hay más gente con trastornos de ansiedad que años anteriores, y que son muy comunes dado el momento social que se vive. "Por lo general, los pacientes plantean que les duele aquí o allá, pero en realidad se trata de desórdenes psicológicos y no físicos", aclaró.
"En general, los trastornos de ansiedad tardan en ser diagnosticados. La gente sufre y no sabe por qué sufre; no tiene una enfermedad física pero vive muy mal. Sienten que no tienen derecho a pedir ayuda a un experto para estar mejor", comentó Roberto Sivak, médico psiquiatra del Hospital Alvarez.
Las personas con trastornos de ansiedad suelen presentar una serie de síntomas que indican la necesidad de una consulta médica: tensión, preocupación e inquietud permanentes; angustia e irritabilidad que interfieren con las actividades cotidianas; alteraciones del sueño; contractura muscular; dolor de cabeza; palpitaciones; molestias gastrointestinales; sensación de falta de aire; incapacidad para relajarse y dificultad para concentrarse.
Atención sin cargo
Las consultas pueden realizarse en forma gratuita en cualquier hospital.. Al asistir a algunos de estos hospitales para realizar una consulta, los médicos le harán al interesado diversos estudios para descartar que sea una enfermedad médica la que provoca el desorden mental, ya que todas las enfermedades clínicas cursan con ansiedad, según advierte Diamanti.
Una vez descartada una enfermedad médica, las personas deberían pedirle al médico psiquiatra o al generalista entrenado el cuestionario para detectar la ansiedad.
Este cuestionario incluye preguntas que apuntan a saber si la persona se siente más angustiada que de costumbre; si se exalta y descontrola con facilidad; si sufre de dolores de cabeza, de nuca y de espalda; si siente que su corazón late más rápidamente; si tiene a veces episodios de mareo o pesadillas, entre otras preguntas.
Los problemas cognitivos, físicos e interpersonales son originados por los trastornos de ansiedad, que afectan duramente la calidad de vida de una persona.
El médico psiquiatra Roberto Sivak, del Hospital Alvarez, recordó que hay tres tipos de problemas generados por los trastornos de ansiedad.
Bajo rendimiento laboral
Los problemas cognitivos afectan la posibilidad de concentrarse, de rendir en el trabajo o en el estudio. Comprende una falta de interés, un alejamiento de las situaciones que antes le atraían, cierta apatía y retraimiento que se debe a la dificultad para lograr la concentración, según explicó el experto.
Palpitaciones y opresión
El segundo grupo de problemas "son los físicos, que incluyen múltiples manifestaciones a nivel cardíaco, como palpitaciones, opresión en el pecho y cierto ascenso de la presión arterial; a nivel respiratorio, se observa fatiga y dificultad para respirar; y a nivel digestivo, puede aparecer dolor abdominal y diarrea", detalló Sivak.
Por último, el especialista indicó que "existen los problemas interpersonales que comprometen mucho las relaciones sociales, provocan irritabilidad, intolerancia y cierta agresividad".
Se alteran las relaciones
"Como las personas no se sienten bien ni seguras, se retraen y tienen conflictos con la pareja y los amigos, todo lo cual les provoca cierto aislamiento social", describió Sivak.
Es más, "también se generan problemas en el rendimiento laboral y académico porque les cuesta relacionarse con compañeros, clientes y jefes. Y suelen evitar conocer nuevos lugares o viajar", completó el experto.
Si el generalista descubre que efectivamente la persona padece algún trastorno de ansiedad, "el profesional lo tiene que medicar, ya que hay fármacos específicos y con probada eficacia que se asignan según el tipo de desorden y su gravedad. Y luego debe derivarlo a un psiquiatra", dijo la doctora Stella Maris Diamanti.
Al respecto, el doctor Roberto Sivak coincidió en que "el tratamiento más eficaz para los trastornos de ansiedad es la combinación de medicación y terapia psicológica".
Eldesorden de ansiedad más común en las personas que llegan al consultorio es el ataque de pánico, un miedo súbito y muy intenso que se presenta sin motivo y genera una sensación de muerte inminente. El ataque de pánico puede durar unos 30 minutos, y desaparece tan pronto como llegó, pero deja al individuo extenuado, muy atemorizado y con una sensación de inseguridad. También son muy frecuentes los trastornos de ansiedad generalizada, que es cuando alguien está con una preocupación excesiva por todo. Es una preocupación difusa y extendida, muchas veces infundada, que puede abarcar el trabajo, la salud, la seguridad, las relaciones personales y la familia.
Crece el estrés postraumático
Los expertos en ansiedad sostienen que también se observa mucho la fobia social, que es cuando una persona tiene un temor constante a ser avergonzado o humillado ante otros individuos, por lo que evita estar con personas que no pertenecen a su círculo familiar o amistoso, o participar de eventos sociales, como reuniones, entrevistas laborales o dar discursos.
"Lo que estamos viendo mucho, por la situación social que vivimos, es el estrés post-traumático, que aparece luego de un hecho violento, como un asalto o una toma de rehenes, donde se usan armas y se imparten medidas muy coercitivas", indica la doctor Stella Maris Diamanti.
La especialista explicó que "unos días después de ocurrido el hecho violento, la persona empieza a revivir las escenas con la misma intensidad que la sentida durante la experiencia traumática, y suele evitar el lugar donde le sucedió".
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