09 Octubre 2002 Seguir en 
La crioplastia, que a grandes rasgos podríamos definir como el uso de frío para mantener abiertas las arterias luego de una angioplastia, fue empleada a principios de julio en la Fundación Favaloro como parte de un ensayo clínico que definirá cuán efectiva es esta terapéutica para el tratamiento de los pacientes con enfermedad coronaria.Lo cierto es que los resultados de los ensayos preliminares efectuados con esta técnica han sido verdaderamente alentadores.
Su adición a la angioplastia convencional ha demostrado reducir la tasa de restenosis (reoclusión de la arteria previamente destapada) a los seis meses posteriores a la intervención del 25% al 0 por ciento.Según el doctor Oscar Mendiz, jefe del Departamento de Cardiología Intervencionista de la Fundación Favaloro y director de los estudios con crioplastia que allí se realizan, "se estima que está técnica será aprobada dentro de poco tiempo por las autoridades regulatorias europeas, por lo que en pocos meses más habrá de convertirse en una práctica de uso regular".
"La crioplastia es el tratamiento de una arteria aplicando frío -define el doctor Mendiz-. El frío se ha venido utilizando en tratamientos vasculares desde hace muchos años, por ejemplo en el tratamiento de tumores. Las bajas temperaturas son capaces de modificar las células, y pueden desde matarlas hasta no hacerles nada".
Claro que entre ambos extremos existen estadios intermedios que pueden resultar de utilidad si lo que se busca es, por ejemplo, que las células de las paredes arteriales pierdan la capacidad de reproducirse.
"El efecto del frío ha sido estudiado en cultivos celulares y animales, comprobando que a menos de 10° se logra el efecto deseado: inducir la muerte programada de las células musculares lisas que son las culpables de la restenosis", comenta Mendiz.
"La acción conjunta de la dilatación mecánica (que se obtiene con la angioplastia convencional) y el frío permite que la expansión del vaso sea lo más homogénea posible, lo que permite disminuir el riesgo de que la intervención de lugar a desgarros (disecciones intimales) de la arteria", agrega el doctor Mendiz.
Hasta ahora, "no se han visto efectos colaterales relacionados con la aplicación de esta técnica -asegura este especialista-. Los únicos efectos colaterales son los inherentes a la angioplastia, pero hasta donde se sabe no hay ningún otro riesgo adicional".
¿Cómo se realiza una crioplastia? El procedimiento es extremadamente sencillo y no se diferencia en casi nada de una angioplastia de rutina.
De qué se trata
"Se realiza una mínima punción en una arteria y se introduce un catéter, que luego se hace llegar hasta el lugar de la lesión", relata el especialista.
Se posiciona el balón en donde está la placa que obstruye la arteria y se lo infla; una vez inflado, se produce el enfriado de la pared arterial. Luego de unos segundos, el balón vuelve a la temperatura normal, se lo desinfla y se lo retira".
En Alemania, está técnica ya fue utilizada en casi 200 pacientes con enfermedad coronaria o periférica. En la Fundación Favaloro comandados por el doctor Mendiz realizaron a principios de julio último siete crioplastias.
Su adición a la angioplastia convencional ha demostrado reducir la tasa de restenosis (reoclusión de la arteria previamente destapada) a los seis meses posteriores a la intervención del 25% al 0 por ciento.Según el doctor Oscar Mendiz, jefe del Departamento de Cardiología Intervencionista de la Fundación Favaloro y director de los estudios con crioplastia que allí se realizan, "se estima que está técnica será aprobada dentro de poco tiempo por las autoridades regulatorias europeas, por lo que en pocos meses más habrá de convertirse en una práctica de uso regular".
"La crioplastia es el tratamiento de una arteria aplicando frío -define el doctor Mendiz-. El frío se ha venido utilizando en tratamientos vasculares desde hace muchos años, por ejemplo en el tratamiento de tumores. Las bajas temperaturas son capaces de modificar las células, y pueden desde matarlas hasta no hacerles nada".
Claro que entre ambos extremos existen estadios intermedios que pueden resultar de utilidad si lo que se busca es, por ejemplo, que las células de las paredes arteriales pierdan la capacidad de reproducirse.
"El efecto del frío ha sido estudiado en cultivos celulares y animales, comprobando que a menos de 10° se logra el efecto deseado: inducir la muerte programada de las células musculares lisas que son las culpables de la restenosis", comenta Mendiz.
"La acción conjunta de la dilatación mecánica (que se obtiene con la angioplastia convencional) y el frío permite que la expansión del vaso sea lo más homogénea posible, lo que permite disminuir el riesgo de que la intervención de lugar a desgarros (disecciones intimales) de la arteria", agrega el doctor Mendiz.
Hasta ahora, "no se han visto efectos colaterales relacionados con la aplicación de esta técnica -asegura este especialista-. Los únicos efectos colaterales son los inherentes a la angioplastia, pero hasta donde se sabe no hay ningún otro riesgo adicional".
¿Cómo se realiza una crioplastia? El procedimiento es extremadamente sencillo y no se diferencia en casi nada de una angioplastia de rutina.
De qué se trata
"Se realiza una mínima punción en una arteria y se introduce un catéter, que luego se hace llegar hasta el lugar de la lesión", relata el especialista.
Se posiciona el balón en donde está la placa que obstruye la arteria y se lo infla; una vez inflado, se produce el enfriado de la pared arterial. Luego de unos segundos, el balón vuelve a la temperatura normal, se lo desinfla y se lo retira".
En Alemania, está técnica ya fue utilizada en casi 200 pacientes con enfermedad coronaria o periférica. En la Fundación Favaloro comandados por el doctor Mendiz realizaron a principios de julio último siete crioplastias.
Lo más popular
Ranking notas premium




