08 Julio 2002 Seguir en 
¿A quién no se le han puesto los pelos de punta frente al sonido del torno, ese pequeño taladro usado por los dentistas? La buena noticia es que existe otra opción que no implica dolor: el rayo láser dental. El poderoso instrumento de corte puede eliminar la caries de un diente, como lo hace la fresa o torno, esencialmente vaporizándola con una corriente de luz láser.
El rayo cauteriza el tejido, de modo que no hay sangrado. Son ideales para cortar rápidamente encías y tejidos blandos y para preparar la pieza para empastes de cavidades pequeñas y medianas, dicen los odontólogos. En estos casos, del 80% al 90% de los pacientes no necesitarán anestesia. Los láser también permiten a los odontólogos realizar un conjunto de procedimientos nuevos. Los pacientes con exceso de encía pueden someterse a una remoción y configuración rápida de parte de ésta sin sangrado.
Los ardores de boca pueden ser eliminados con láser terapéuticos que detienen el dolor y la tecnología también puede ser usada para tratar dientes sensibles en ciertos pacientes. Pese a todas estas ventajas, los odontólogos han sido lentos a la hora de dejar de lado la fresa tradicional, que data del siglo XVIII.
En Estados Unidos hay unos 200.000 profesionales dentales, y sólo cerca de 1.000 usan el láser, debido principalmente a sus altos costes. Un equipo de láser puede costar U$S50.000. (Especial).
El rayo cauteriza el tejido, de modo que no hay sangrado. Son ideales para cortar rápidamente encías y tejidos blandos y para preparar la pieza para empastes de cavidades pequeñas y medianas, dicen los odontólogos. En estos casos, del 80% al 90% de los pacientes no necesitarán anestesia. Los láser también permiten a los odontólogos realizar un conjunto de procedimientos nuevos. Los pacientes con exceso de encía pueden someterse a una remoción y configuración rápida de parte de ésta sin sangrado.
Los ardores de boca pueden ser eliminados con láser terapéuticos que detienen el dolor y la tecnología también puede ser usada para tratar dientes sensibles en ciertos pacientes. Pese a todas estas ventajas, los odontólogos han sido lentos a la hora de dejar de lado la fresa tradicional, que data del siglo XVIII.
En Estados Unidos hay unos 200.000 profesionales dentales, y sólo cerca de 1.000 usan el láser, debido principalmente a sus altos costes. Un equipo de láser puede costar U$S50.000. (Especial).







