El implante dental es una tarea de expertos

El Círculo Odontológico Tucumano y su Escuela de Postgrado formarán profesionales.

17 Julio 2002
La caries dental y la enfermedad periodontal son las dos patologías que producen mayor cantidad de pérdida dentaria. En efecto, abandonadas a su propio curso o inadecuadamente tratadas, enfrentan al paciente a un verdadero problema de salud que afecta tanto la función como la estética.
Asimismo, la pérdida dentaria por cualquiera de las causas mencionadas conlleva el riesgo de una gradual reabsorción de parte del hueso maxilar, que los recursos clásicos de reconstrucción con prótesis de acrílico, no son capaces de estabilizar. Por lo contrario, pueden estimularla.
Como consecuencia, estos pacientes deben reajustar estas prótesis, ya que de otra manera la desadaptación que se produce entre ella y la mucosa, además de comprometer seriamente la retención, puede poner en peligro las mucosas a través de distintas enfermedades.
Todos estos inconvenientes derivados de las prótesis clásicas fueron tenidos en cuenta por P. I. Branemark, quien diseñó un sistema de reemplazo de dientes utilizando el principio de la oseo-integración con un material inerte y elaborado bajo estrictas medidas de control de calidad.
La restauración y refuncionalización del sistema estomatognático (la cavidad bucal, huesos, dientes y músculos funcionando) total o parcialmente desdentado ha sido motivo de estudios desde el inicio de la odontología.
Diferentes ensayos, técnicas y tipos de prótesis han sido utilizados con variados éxitos, hasta que en 1981 Branemark desarrolló un sistema biológico, histocompatible, funcional, con excelentes aptitudes estéticas.
La bio-compatibilidad con los materiales y el conocimiento biológico celular dan paso al fenómeno de oseo-integración. Para poder lograr restauraciones implanto-portadas que se encuentren en armonía con los tejidos blandos y las piezas dentarias, resulta indispensable que el planeamiento de la fase quirúrgica sea realizado con el resultado protético en mente. Por ello, resulta fundamental ordenar los pasos a seguir con el fin de completar el diagnóstico y la planificación del tratamiento.

Distintas especialidades
El trabajo en equipo es la base de la implantología porque en ella convergen distintas especialidades que contribuyen al éxito del tratamiento odontológico.
Si bien el profesional cuenta actualmente con distintas vías de capacitación y perfeccionamiento en implantes, tomar dos o tres cursos de larga duración no resultan suficientes para encarar por sí solo el complejo proceso que exige un tratamiento de implantología.
Por ello, es función de las instituciones, a través de los posgrados especializados, fomentar el trabajo en equipo, la responsabilidad y la ética profesional para asegurar el prestigio de los profesionales y de la profesión odontológica.

Estudios previos en el paciente
¿Qué necesita hacer el paciente antes de realizarse un implante? a) Debe ser sometido a un exhaustivo estudio de su salud bucal y general; b) Estudios radiográficos para determinar la cantidad y calidad de tejido óseo disponible; c) La tomografía axial computada (TAC) proporciona datos con precisión milimétrica, en los casos donde hubo pérdidas óseas importantes de altura y ancho de los maxilares; d) Análisis clínicos de sangre y orina, como reacciones inmunológicas de hepatitis B y sida. Incluye hemograma completo, glucemia, calcemia, fosfatemia, calciuria, fosfaturia y factores relativos a la coagulación: tiempo de coagulación, de sangría y de protrombina. Con todos estos datos se tiene una idea general del estado del paciente para el tratamiento implantológico, no sólo para el tiempo quirúrgico sino también la cicatrización inicial y final (osteointegración).

Paso n1
Planeamiento quirúrgico y protésico
Evaluación general del paciente Información preliminar e historia clínica.
Análisis clínicos de laboratorio.
Examen clínico de la cavidad bucal (tejidos duros y blandos).
Ficha implantológica con fines estadísticos.

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