03 Julio 2002 Seguir en 
Si existe un trastorno renal, hepático y coronario, la persona se considera físicamente enferma. "Pero si una pareja no puede tener hijos, por algún problema en el aparato reproductivo, no son considerados enfermos y, por ende, ni las obras sociales ni las prepagas cubren el tratamiento asistido. Ni siquiera cubren el embarazo una vez lograda la concepción. Es una gran injusticia pensar o discriminar qué órganos pueden enfermarse y cuáles no", dice Luisa Barón, psiquiatra y presidenta de la Fundación para la Investigación Médica?Psicológica (Impsi).
No es muy difícil imaginar las razones que manejan las coberturas de salud para evadir el tratamiento de fertilización asistida: los métodos que se utilizan cuestan muy caros.
Pero habría que analizar si la frustración en una pareja que provoca grandes consecuencias emocionales -al no tener la posibilidad de ser futuros papás-, puede compararse a los gastos que escatiman las instituciones cuando se niegan a cubrir este tipo de tratamiento.
Por eso, la doctora no baja los brazos y busca alternativas que le permita a los pacientes encontrar la misma tranquilidad en este tratamiento como cuando padecen de otros trastornos. "Dentro de la Fundación hay una Comisión de Legales que, en este momento, culmina un proyecto de ley que tiene como objetivo hacer que las instituciones de salud, llámese obras sociales o prepagas, cubran en forma completa la terapia. Además, debemos puntualizar que es el primer proyecto que se presenta, elaborado con la colaboración de los pacientes", se enorgullece la especialista.
Como muchos caminos no existen, cuando la pareja infértil decide someterse a tratamientos asistidos para buscar un bebé, deben recurrir a centros privados.
Generalmente, dichos centros poseen un sector de contención psicológica para los futuros papá.
"Lo ideal sería, que la pareja busque contención emocional en un lugar neutral. Es decir, que no pertenezca a los centros. Mi propuesta es lógica ya que el pertenecer a la misma empresa tiene una serie de limitaciones por qué responden al mismo estatuto. Al ser neutral no tienen compromiso con nadie y pueden llegar a ser más objetivos. Uno de los ejemplos más frecuentes es la falta de información que se les provee a la pareja o el poco tiempo que se les dedica a la problemática familiar", comenta preocupada Barón.
Dan contención emocional a niños fecundados in vitro
"Muchas propuestas que a los largo del tiempo se llevaron a cabo en nuestra Fundación para la Investigación Médica (Impsi), dieron excelentes resultados. La incorporación de los padres de los pacientes es una", explicó la psiquiatra Luisa Barón.
"Muchas veces estos padres no saben cómo abordar el tema y tienen mucha vergüenza o creen que van a incomodar a su hijo. En las reuniones que realizamos los mismos pacientes le dan las herramientas necesarias para que esos papás puedan acercarse y dialogar sin tabúes. En la actualidad, también los niños nacidos bajo terapias asistidas se incorporan en los grupos de contención emocional. A los papás, de esta manera, se le allana el camino cuando quieren comunicarles cómo nacieron", contó.
No es muy difícil imaginar las razones que manejan las coberturas de salud para evadir el tratamiento de fertilización asistida: los métodos que se utilizan cuestan muy caros.
Pero habría que analizar si la frustración en una pareja que provoca grandes consecuencias emocionales -al no tener la posibilidad de ser futuros papás-, puede compararse a los gastos que escatiman las instituciones cuando se niegan a cubrir este tipo de tratamiento.
Por eso, la doctora no baja los brazos y busca alternativas que le permita a los pacientes encontrar la misma tranquilidad en este tratamiento como cuando padecen de otros trastornos. "Dentro de la Fundación hay una Comisión de Legales que, en este momento, culmina un proyecto de ley que tiene como objetivo hacer que las instituciones de salud, llámese obras sociales o prepagas, cubran en forma completa la terapia. Además, debemos puntualizar que es el primer proyecto que se presenta, elaborado con la colaboración de los pacientes", se enorgullece la especialista.
Como muchos caminos no existen, cuando la pareja infértil decide someterse a tratamientos asistidos para buscar un bebé, deben recurrir a centros privados.
Generalmente, dichos centros poseen un sector de contención psicológica para los futuros papá.
"Lo ideal sería, que la pareja busque contención emocional en un lugar neutral. Es decir, que no pertenezca a los centros. Mi propuesta es lógica ya que el pertenecer a la misma empresa tiene una serie de limitaciones por qué responden al mismo estatuto. Al ser neutral no tienen compromiso con nadie y pueden llegar a ser más objetivos. Uno de los ejemplos más frecuentes es la falta de información que se les provee a la pareja o el poco tiempo que se les dedica a la problemática familiar", comenta preocupada Barón.
Dan contención emocional a niños fecundados in vitro
"Muchas propuestas que a los largo del tiempo se llevaron a cabo en nuestra Fundación para la Investigación Médica (Impsi), dieron excelentes resultados. La incorporación de los padres de los pacientes es una", explicó la psiquiatra Luisa Barón.
"Muchas veces estos padres no saben cómo abordar el tema y tienen mucha vergüenza o creen que van a incomodar a su hijo. En las reuniones que realizamos los mismos pacientes le dan las herramientas necesarias para que esos papás puedan acercarse y dialogar sin tabúes. En la actualidad, también los niños nacidos bajo terapias asistidas se incorporan en los grupos de contención emocional. A los papás, de esta manera, se le allana el camino cuando quieren comunicarles cómo nacieron", contó.







