La dimisión no paraliza las dos causas en las que está imputado

Investigan una supuesta defraudación contra el Estado nacional. De aceptarse la renuncia se archivaría el jury de enjuiciamiento.

21 Marzo 2007
Si el presidente Néstor Kirchner le aceptara la renuncia a Jorge Parache, como dejaría de ser juez, quedaría automáticamente archivado el sumario que le siguen en el Consejo de la Magistratura de la Nación. Pero esto no tendría efecto en las dos causas penales en las que está imputado como presunto partícipe necesario de una supuesta defraudación contra el Estado.
La dimisión presentada tiene como telón de fondo el hecho de que, mañana, el Consejo de la Magistratura podría aprobar el reglamento de la comisión de Disciplina y Acusación. La falta de una normativa, precisamente, impedía que el senador Nicolás Fernández (PJ), que instruye el sumario contra Parache, presentara un dictamen. Las posibilidades del legislador son -lo siguen siendo mientras la renuncia no se haga efectiva- pedir el archivo de la causa, una mera sanción disciplinaria o que el juez sea sometido a un proceso de destitución.
Al margen de la situación en el Consejo de la Magistratura, Parache enfrenta dos causas penales. Si la renuncia se hiciera efectiva, ya no tendría prerrogativas constitucionales para afrontar una eventual citación a declarar como imputado. Precisamente, esto es lo que requirió el fiscal federal Carlos Brito en los expedientes "Taranto" y "Scaravilli López".
Cuando Mario Racedo, a cargo del juzgado federal Nº 2, iba a resolver el requerimiento de Brito, Parache cuestionó la constitucionalidad de la Ley 25.320, que posibilita que los magistrados -entre otros- sean llamados a prestar declaración indagatoria, sin necesidad de que previamente hayan sido destituidos. Pero si la renuncia se hiciera efectiva, el planteo, que aún no fue resuelto, devendría abstracto, porque Parache habría dejado de ser juez.