Se va Parache, a cinco meses de la caída de Terán

Con casi 22 años al frente del Juzgado Federal Nª 1, el magistrado enfrenta un sumario en el Consejo de la Magistratura y dos causa penales. El juez federal dimitente adujo que su alejamiento se debe a motivos personales que afectaron su salud. Una situación sin precedentes.

rodeado. Parache le sugirió a Kirchner que su renuncia se haga operativa el 31 de mayo, para que pueda resolver planteos electorales pendientes.(LA GACETA / JOSE NUNO )
rodeado. Parache le sugirió a Kirchner que su renuncia se haga operativa el 31 de mayo, para que pueda resolver planteos electorales pendientes.(LA GACETA / JOSE NUNO )
21 Marzo 2007
"Vengo a presentar la renuncia al cargo de juez federal de primera instancia de Tucumán, Juzgado Nº 1, al que fuera designado por el Poder Ejecutivo Nacional por decreto Nº 815 del 6 de mayo de 1985". El párrafo corresponde al texto de la dimisión que Jorge Raúl Parache presentó ayer. En una nota de una carilla, dirigida al presidente Néstor Kirchner, esgrimió: "motivan este acto razones personales que incidieron en mi salud".
En diciembre de 2005, el Consejo de la Magistratura de la Nación había iniciado contra Parache y contra el ex juez federal Nº 2, Felipe Terán, sendos sumarios por supuestas irregularidades en la tramitación de causas vinculadas a títulos de la deuda pública. Este último, como se sabe, fue destituido hace cinco meses.
De hecho, mientras el jefe de Estado no acepte la renuncia, Parache seguirá sometido a ese sumario, según confirmó anoche a LA GACETA la presidenta de la comisión de Disciplina y Acusación, la diputada nacional justicialista Diana Conti. En Buenos Aires, ayer al mediodía ya sabían de lo que iba a hacer Parache.
Como el juzgado al que dimite tiene competencia electoral, el magistrado advirtió a Kirchner que hay cuestiones planteadas respecto de las elecciones de autoridades nacionales (en principio, se celebrarán el 28 de octubre) que deben ser resueltas antes de que se haga efectivo su alejamiento del despacho judicial. Por ello, sugirió que su renuncia se haga operativa a partir del 31 de mayo, mientras se resuelve quién lo suplantará provisoriamente hasta que se designe a su reemplazante efectivo.
Justamente, la dimisión de Parache pone a la Justicia Federal de Tucumán en una situación sin precedentes, porque en el corto plazo, los dos juzgados podrían encontrarse subrogados. Hoy sucede esto con el Juzgado Federal Nº 2, provisoriamente a cargo de Mario Racedo, hasta que esa vacante sea cubierta mediante un concurso público.
De igual modo, en el caso de que el Presidente acepte la dimisión del juez federal Nº 1, el Consejo de la Magistratura deberá designar a quien ocupará sus funciones de forma subrogante. El elegido (tal y como ocurrió en el caso anterior), surgirá de una terna de postulantes que, oportunamente, deberá elevar la Cámara Federal de Apelaciones.

Asuntos penales pendientes
En forma paralela al sumario ante el Consejo de la Magistratura de la Nación, Parache afronta también dos causas penales en la órbita penal de la Justicia Federal, en las que se investigan presuntas irregularidades vinculadas a títulos de la deuda pública.
El 17 de octubre del año pasado, el fiscal federal Carlos Brito requirió a Racedo que llamara a declarar a Parache por considerarlo presunto partícipe necesario de una supuesta defraudación contra el Estado en las causa "Taranto". Luego hizo lo mismo en el expediente "Scaravilli López". En este y en el anterior investigan pagos desembolsados por el fisco por $ 1,2 millón y $ 1,3 millón, respectivamente.
El mes pasado, Cuando Racedo estaba por resolver los requerimientos del fiscal (antes pidió una serie de medidas), Parache recusó a Brito (hoy habría una decisión al respecto) y cuestionó la constitucionalidad de la denominada Ley Carrió, que permite que los magistrados sean citados a declarar pese a sus prerrogativas constitucionales.