19 Enero 2007 Seguir en 
"Hicimos bien las cosas porque venimos trabajando desde hace tiempo. La situación sanitaria está controlada. Se trata de actuar oportunamente y sin demoras. Hay que trabajar organizadamente. No fue una cuestión de suerte, sino que hubo un trabajo previo importante", aseguró el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García.
En la Sala de Situación Coyuntural, en el edificio de la Casa de Gobierno, el ministro y funcionarios públicos discutieron la situación de emergencia de la provincia. Contaron con toda la información sistematizada y actualizada, con mapas, fotos y datos estadísticos de las zonas afectadas en Tucumán.
El ministro comentó que también tiene toda esta información en su despacho, en Buenos Aires. "Tenemos datos en tiempo real, en dos lugares distintos. Esto nos permite mantener el análisis de la situación y programar los pasos siguientes", afirmó González García. El ministro dijo que la prioridad es procurar que el impacto de los inundados sea el menor posible. Agregó que en estos momentos se está realizando una vigilancia de los indicadores epidemiológicos, sobre todo de las enfermedades de transmisión hídrica y de migración de insectos y alimañas.
"No hay síntomas alarmantes, pero sí hay alerta máxima, porque todo el sistema de agua, de napas, la contaminación de materia fecal, entre otros, genera una potencialidad distinta de transmisión de enfermedades como hepatitis A, cólera, diarrea. Afortunadamente, ninguna de estas se manifestó en la población afectada", aseveró el ministro. Dijo también que se repondrán las pérdidas en el área de salud, así como se reforzarán los insumos que se ya se enviaron.
García González manifestó que se siente conforme con el modo en que la provincia respondió a esta situación y agregó que no habría respondido de esta manera cuatro años atrás: "la provincia trabajó fuertemente y nosotros aportamos la experiencia. En los centros de atención no se vio nada fuera de lo habitual. Queremos dar seguridad, pero también contención".
Señaló que desconocía la cifra del presupuesto nacional con el que cuenta la provincia ya que, según informó, se trata de partidas excepcionales: "no hice la cuenta. Lo importante es que las cosas están funcionando. No hay ningún lugar en que la gente no tenga su medicamento o un médico al lado".
El funcionario nacional volvió a remarcar la importancia de la etapa denominada "vuelta a casa". "Es necesaria la contención psicológica: no sólo hay pérdidas materiales. También se pierden recuerdos, lo que resulta difícil de resarcir", admitió.
Con respecto a aquellos pueblos a los que no llegó ayuda del Gobierno nacional, como Palominos, Los Pérez o Melcho, el ministro manifestó no estar informado y agradeció los datos aportados por LA GACETA. "La verdad es que no sé a qué zonas no llegó la ayuda. Primero, se empieza con los lugares más masivos y con mayor emergencia. Ahora habrá que trabajar para cada uno, con nombre y apellido", aseguró.
En cuanto a los objetivos del Plan Federal de Salud, el ministro informó que se cumplieron en un 95% y señaló que es un porcentaje bastante elevado para las expectativas que se tenían. Comentó que se discutió sobre cómo seguirán construyendo el Plan para el próximo período. "La Argentina debe tener visión de mediano plazo", manifestó.Al finalizar la conferencia, el ministro partió a Santiago del Estero. Su comitiva dijo que no podría recorrer las localidades del interior por falta de tiempo.
En la Sala de Situación Coyuntural, en el edificio de la Casa de Gobierno, el ministro y funcionarios públicos discutieron la situación de emergencia de la provincia. Contaron con toda la información sistematizada y actualizada, con mapas, fotos y datos estadísticos de las zonas afectadas en Tucumán.
El ministro comentó que también tiene toda esta información en su despacho, en Buenos Aires. "Tenemos datos en tiempo real, en dos lugares distintos. Esto nos permite mantener el análisis de la situación y programar los pasos siguientes", afirmó González García. El ministro dijo que la prioridad es procurar que el impacto de los inundados sea el menor posible. Agregó que en estos momentos se está realizando una vigilancia de los indicadores epidemiológicos, sobre todo de las enfermedades de transmisión hídrica y de migración de insectos y alimañas.
"No hay síntomas alarmantes, pero sí hay alerta máxima, porque todo el sistema de agua, de napas, la contaminación de materia fecal, entre otros, genera una potencialidad distinta de transmisión de enfermedades como hepatitis A, cólera, diarrea. Afortunadamente, ninguna de estas se manifestó en la población afectada", aseveró el ministro. Dijo también que se repondrán las pérdidas en el área de salud, así como se reforzarán los insumos que se ya se enviaron.
García González manifestó que se siente conforme con el modo en que la provincia respondió a esta situación y agregó que no habría respondido de esta manera cuatro años atrás: "la provincia trabajó fuertemente y nosotros aportamos la experiencia. En los centros de atención no se vio nada fuera de lo habitual. Queremos dar seguridad, pero también contención".
Señaló que desconocía la cifra del presupuesto nacional con el que cuenta la provincia ya que, según informó, se trata de partidas excepcionales: "no hice la cuenta. Lo importante es que las cosas están funcionando. No hay ningún lugar en que la gente no tenga su medicamento o un médico al lado".
El funcionario nacional volvió a remarcar la importancia de la etapa denominada "vuelta a casa". "Es necesaria la contención psicológica: no sólo hay pérdidas materiales. También se pierden recuerdos, lo que resulta difícil de resarcir", admitió.
Con respecto a aquellos pueblos a los que no llegó ayuda del Gobierno nacional, como Palominos, Los Pérez o Melcho, el ministro manifestó no estar informado y agradeció los datos aportados por LA GACETA. "La verdad es que no sé a qué zonas no llegó la ayuda. Primero, se empieza con los lugares más masivos y con mayor emergencia. Ahora habrá que trabajar para cada uno, con nombre y apellido", aseguró.
En cuanto a los objetivos del Plan Federal de Salud, el ministro informó que se cumplieron en un 95% y señaló que es un porcentaje bastante elevado para las expectativas que se tenían. Comentó que se discutió sobre cómo seguirán construyendo el Plan para el próximo período. "La Argentina debe tener visión de mediano plazo", manifestó.Al finalizar la conferencia, el ministro partió a Santiago del Estero. Su comitiva dijo que no podría recorrer las localidades del interior por falta de tiempo.










