19 Enero 2007 Seguir en 
Las 26 familias que habitan en Esquina, a 18 kilómetros de Niogasta, permanecen cercadas por las aguas del río Medinas desde hace varios días.
El caudal de agua, que alcanzó dos metros de profundidad desde el reciente temporal, impidió hasta el momento el tránsito de vehículos por los caminos cercanos a su cauce.
El personal de Gendarmería, que intentaba acceder a esa zona para brindar ayuda y mercadería a la gente, tuvo que recurrir a un tipo especial de transporte de gran tamaño, que fue traído desde La Quiaca, por intermedio del jefe de región, comandante general Carlos Villarreal.
"Se dispuso el traslado del vehículo, que llegó a Tucumán el lunes por la noche", dijo el comandante Claudio Maley, responsable del destacamento Tucumán de Gendarmería.
"Con nuestros camiones sólo habíamos podido acceder a lugares de la capital y de Las Talitas", explicó.
Con el camión Fiat Iveco Euro Cargo a disposición de Gendarmería, se consiguió llegar a las localidades de Monteagudo, Río Colorado, Atahona, Villa Chicligasta y otras zonas que permanecían anegadas y cuyos caminos eran intransitables.
Aun así, con este gran camión, que tiene ruedas de más de 1,30 metro de diámetro, el personal de Gendarmería no pudo cruzar el río Medinas, aunque sí lograron acercarse hasta la orilla, donde los habitantes de Esquina se autoconvocaron, a las 11 de la mañana de ayer, para recibir los víveres.
El encuentro entre expedicionarios y receptores fue en el punto donde un puente peatonal provisorio permite acceder al otro lado del río, a la altura de Lazarte. Así se consiguió consumar finalmente con éxito el operativo. Se entregaron colchones, alimentos, ropa, zapatillas y agua.
Además de la gente de Esquina, se acercaron al punto de encuentro habitantes de la localidad de Sud de Lazarte, quienes también recibieron mercadería.
El puente, de 40 metros de largo, fue hecho con caños de gasoducto por una empresa que conocía el lugar, ya que hace unos años operaba allí. Tres caños de 70 centímetros cada uno son los que dan el ancho al puente.
Los pobladores del lugar y de zonas aledañas comentaron que la zona se inunda tanto porque el cauce de los ríos tiene poca profundidad (lo que hace que se desborden) y porque hubo mucha tala en el piedemonte."Hay que drenar el dique Frontal para que tenga más profundidad", expresó Manuel Salazar, que vive en Monteagudo."El río dejó su cauce original y agarró el camino; ni siquiera se lo divisaba", contó un vecino del sur de Lazarte que no pudo pasar con su automóvil por el lugar en estos últimos días.
"En algunos lugares, como Chicligasta, Atahona o Esquina, aún hay zonas en las que el agua llega a 1,80 metro de altura", recalcó Maley.
El caudal de agua, que alcanzó dos metros de profundidad desde el reciente temporal, impidió hasta el momento el tránsito de vehículos por los caminos cercanos a su cauce.
El personal de Gendarmería, que intentaba acceder a esa zona para brindar ayuda y mercadería a la gente, tuvo que recurrir a un tipo especial de transporte de gran tamaño, que fue traído desde La Quiaca, por intermedio del jefe de región, comandante general Carlos Villarreal.
"Se dispuso el traslado del vehículo, que llegó a Tucumán el lunes por la noche", dijo el comandante Claudio Maley, responsable del destacamento Tucumán de Gendarmería.
"Con nuestros camiones sólo habíamos podido acceder a lugares de la capital y de Las Talitas", explicó.
Con el camión Fiat Iveco Euro Cargo a disposición de Gendarmería, se consiguió llegar a las localidades de Monteagudo, Río Colorado, Atahona, Villa Chicligasta y otras zonas que permanecían anegadas y cuyos caminos eran intransitables.
Aun así, con este gran camión, que tiene ruedas de más de 1,30 metro de diámetro, el personal de Gendarmería no pudo cruzar el río Medinas, aunque sí lograron acercarse hasta la orilla, donde los habitantes de Esquina se autoconvocaron, a las 11 de la mañana de ayer, para recibir los víveres.
El encuentro entre expedicionarios y receptores fue en el punto donde un puente peatonal provisorio permite acceder al otro lado del río, a la altura de Lazarte. Así se consiguió consumar finalmente con éxito el operativo. Se entregaron colchones, alimentos, ropa, zapatillas y agua.
Además de la gente de Esquina, se acercaron al punto de encuentro habitantes de la localidad de Sud de Lazarte, quienes también recibieron mercadería.
El puente, de 40 metros de largo, fue hecho con caños de gasoducto por una empresa que conocía el lugar, ya que hace unos años operaba allí. Tres caños de 70 centímetros cada uno son los que dan el ancho al puente.
Los pobladores del lugar y de zonas aledañas comentaron que la zona se inunda tanto porque el cauce de los ríos tiene poca profundidad (lo que hace que se desborden) y porque hubo mucha tala en el piedemonte."Hay que drenar el dique Frontal para que tenga más profundidad", expresó Manuel Salazar, que vive en Monteagudo."El río dejó su cauce original y agarró el camino; ni siquiera se lo divisaba", contó un vecino del sur de Lazarte que no pudo pasar con su automóvil por el lugar en estos últimos días.
"En algunos lugares, como Chicligasta, Atahona o Esquina, aún hay zonas en las que el agua llega a 1,80 metro de altura", recalcó Maley.










