Un legislador intentó en vano que liberaran a un chico

El menor fue detenido por conducir, en aparente estado de ebriedad, un vehículo a contramano por la calle Santiago del Estero al 600.

PATRULLA URBANA. Los padres de los adolescentes debieron acudir al edificio de Maipú al 400 para hacer los trámites para liberar a los chicos. LA GACETA / JOSE  NUNO
PATRULLA URBANA. Los padres de los adolescentes debieron acudir al edificio de Maipú al 400 para hacer los trámites para liberar a los chicos. LA GACETA / JOSE NUNO
09 Diciembre 2006
Mientras se desarrollaba la pelea en Maipú al 500, los policías interceptaron a un joven que, según se informó, conducía en aparente estado de ebriedad un automóvil a contramano por calle Santiago del Estero al 600. El joven, de 18 años, fue aprehendido por una contravención. El episodio derivó en escándalo cuando el legislador Jorge Mendía se presentó a la Dirección de Patrulla Urbana para pedir la liberación del adolescente.
Luego de hacer bajar al muchacho del auto, lo habían llevado hasta la dependencia policial. Tal como estipula la ley, el joven, cuyo nombre no trascendió por cuestiones legales, quedó a disposición del jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez, hasta tanto se realicen las actuaciones y pericias correspondientes.
Cerca de las 11, Mendía se presentó en la dependencia para solicitar que el muchacho sea liberado. "Nos amenazó con gestionar una sanción para todos porque, según dijo, habíamos inventado el caso. Quería que lo liberáramos en el acto", explicó el subcomisario Luis Coronel.
El comisario Angel Correa destacó que la actitud del legislador alteró a las otras personas que se encontraban en el lugar porque pensaban que el joven quedaría libre. "Nuestra orden es hacer cumplir la ley, no importa quién esté involucrado. Eso fue lo que hicimos. Detectamos una contravención y actuamos como indican las normas", expresó.
Cuando LA GACETA llegó a la sede de Patrulla Urbana, Mendía se encontraba en el lugar, pero después se retiró sin hacer ningún tipo de declaraciones. El legislador no respondió a los numerosos llamados que se le realizaron para que dé a conocer su versión sobre lo que había sucedido.