"Quien nombra un buen juez se beneficia"

El jurista López Mesa le restó valor al Consejo de la Magistratura. El catedrático recordó que el presidente Alvear designó a dedo a dos excelentes magistrados.

12 Agosto 2006
“Lo que importa es que exista la decisión política de designar buenos jueces. Cómo se la instrumente después son 20 pesos aparte”. El jurista Marcelo López Mesa recurrió a esta metáfora para expresar que, a priori y de forma definitiva, no podía decirse cuál era el mejor sistema para designar magistrados.
Autor de una decena de libros sobre diferentes temas de Derecho Privado, recurrió a un ejemplo para justificar su posición. “El presidente Marcelo T. de Alvear, sin ningún consejo de ninguna cosa, designó a dedo en la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil a (Raymundo) Salvat y a (Alfredo) Colmo, quienes, por su enorme prestigio, perpetuaron aquella presidencia. Cuando un gobernante nombra jueces atinados, prudentes, republicanos, que hacen buenas sentencias, en el fondo, se beneficia él mismo”, afirmó.
Al profesor de la Universidad Argentina de la Empresas, que disertó en las Jornadas sobre Responsabilidad Civil, organizadas por el Colegio de Abogados, no lo convence el desempeño que hasta ahora tuvo el Consejo de la Magistratura de la Nación (CM). “Desde antes de las reformas que impulsó (Néstor) Kirchner, ya era objeto de cuestionamientos. No es que era una maravilla y pasó a ser un desastre”, aclaró.
Cuando LA GACETA le preguntó si no pensaba que la reducción del número de miembros del CM asegurará una preponderancia del sector político, contestó: “las intenciones de las reformas se ven con la marcha de las instituciones modificadas; lo demás son especulaciones que los hechos se encargan, a veces, de confirmar o de desmentir”.
López Mesa también aclaró que tampoco podía generalizarse acerca de si era mejor que al control de la matrícula de los abogados lo ejercieran las entidades profesionales o los Poderes Judiciales, como promueven en Tucumán. “A priori, no soy partidario ni de una ni de otra solución, porque una y otra dependen de quién las aplique y con qué criterio. Hay Colegios de Abogados que permiten que delincuentes ejerzan la abogacía, porque no los sancionan debidamente cuando son denunciados ante los tribunales de ética, mientras que hay otros que desarrollan una gestión y un control de la matrícula adecuados”, concluyó.