Bombardearon un gigantesco campo de refugiados palestinos

Aviones atacaron un cortejo fúnebre y mataron a varias personas. Estos nuevos hechos de violencia ocurren un día después de la muerte de más de 50 civiles libaneses y de tres soldados israelíes.

09 Agosto 2006
BEIRUT.- La la marina israelí disparó anoche, por primera vez, varios cañonazos contra el campo de refugiados palestinos de Ain Helue, cerca de Sidón, donde habitan más de 50.000 personas. Se desconoce el resultado del ataque, que se produjo en momentos en que el ejército israelí opera también en la Franja de Gaza para reducir las fuerzas de Hamas (Movimiento de resistencia Islámica). Según fuentes libanesas, en el ataque también participaron aviones F-16.
Además, la aviación israelí atacó unos 80 objetivos, incluidos los bastiones de Hezbollah en el valle de la Bekaa, en el noreste del país, a unos 100 kilómetros de la frontera. Uno de los bombardeos causó la muerte de al menos seis personas que participaban de los funerales de otros civiles muertos el lunes en otro ataque aéreo al sur de Sidón.
Estos nuevos hechos de violencia ocurren un día después de la muerte de más de 50 civiles libaneses y de tres soldados israelíes.

Cifras contrapuestas
Un vocero del Ejército israelí informó ayer que su país ha causado unas 480 bajas a Hezbollah, lo que representaría entre el 35 y el 45% de las fuerzas activas -el movimiento, sin embargo sólo reconoció unos 50 muertos en sus filas- y aseguró que los milicianos que han sido capturados están dando buena información sobre los sitios donde se encuentran las lanzaderas de misiles. Hezbollah, por su parte, lanzó ayer más de 100 cohetes contra el norte de Israel, pero sin causar víctimas. Unos 3.000 misiles Katyusha, y otros de mayor rango, cayeron sobre Israel desde el inicio del conflicto, hace 28 días, cuando la milicia chiíta mató a 8 soldados y tomó a otros dos como rehenes.  (Reuter-DPA)

Argentina envió carpas, medicinas y alimentos

Buenos Aires.- El Gobierno argentino despachó ayuda humanitaria a Beirut, en el marco de un plan de solidaridad que se coordina con los países del Mercosur y especialmente con Brasil y Chile. Se trata de unas 2,3 toneladas de ampicilina, carpas, guantes de látex, leche en polvo, frazadas y potabilizadores de agua, informó un funcionario en Buenos Aires. El cargamento llegará el viernes a Chipre, y desde allí será despachado en un buque de la Cruz Roja Internacional hasta Beirut.
El gobierno libanés se encargará de la distribución de esta ayuda, especialmente al sur del país, que es la zona más afectada por el conflicto y la más necesitada. El Gobierno argentino dijo que se trata de una ayuda modesta, y que procurará extender la asistencia en la medida que lo pida el gobierno libanés.
Para este primer envío, se contó con aportes de la embajada del Líbano en Argentina, de la Iglesia Maronita y de empresas privadas, y se canalizó a través de los Cascos Blancos, que son misiones de solidaridad que se instrumentan ante requerimientos internacionales de países que han sufrido una catástrofe. Se prevé un segundo envío para mediados de la próxima semana. (DPA)