08 Agosto 2006 Seguir en 
BEIRUT, Ago 8 - Intensos combates se producían este martes en el sur de Líbano entre milicianos de Hezbolá y el ejército israelí, que mientras tanto llevaba a cabo intensos preparativos con miras a ampliar sus operaciones terrestres en esa zona.
Los combates entre Israel y Hezbolá se centraron en la zona oeste de la región fronteriza.
Los israelíes se enfrentaron con los combatientes de Hezbolá en el poblado de Debel, cerca de Bint Jbeil.
"Al menos 15 combatientes del Hezbolá murieron en los combates", según la versión militar israelí, que indicó que dos soldados israelíes fallecieron y otros cinco fueron heridos en los combates.
En el bando libanés, seis personas murieron y 28 resultaron heridas en dos ataques aéreos israelíes sobre la localidad de Ghaziyé, al sureste de Saida, principal ciudad del sur de Líbano, indicó la policía.
Tres civiles perecieron y otros cinco fueron heridos en un primer ataque hacia las 14H30 locales (11H30 GMT) contra dos inmuebles situados a unos 500 metros de donde tenían lugar los funerales de 14 personas muertas la víspera por bombardeos israelíes.
Una hora y media más tarde, una segunda ofensiva de la aviación israelí contra un bloque de cuatro inmuebles dejó tres muertos y 23 heridos, dos de ellos socorristas, según un primer balance de la policía.
Israel prepara una ofensiva terrestre
El gobierno libanés, que reclama un alto el fuego inmediato seguido de la retirada israelí del sur del país, anunció que desplegaría 15.000 soldados en esta región fronteriza con Israel en cuanto el Estado hebreo retire sus tropas.
Beirut reclama una retirada de las tropas israelíes de Líbano sur para retomar el control de esta región.
Israel reaccionó con prudencia a la propuesta, y continuaba los preparativos para la extensión de su ofensiva terrestre contra la milicia chiita libanesa.
"Es un paso interesante que debemos examinar. Tenemos que verificar todos los aspectos y en qué medida es aplicable en un tiempo razonable", declaró el primer ministro israelí, Ehud Olmert, durante una conferencia de prensa en Jerusalén.
"Estudiamos estas propuestas. No queremos ocupar Líbano. No queremos quedarnos en Líbano. Queremos cumplir los objetivos de la operación: impedir los disparos de cohetes y alejar a Hezbolá de estas regiones", agregó.
Despliegue del ejército libanés
Paralelamente, el ejército israelí llevaba a cabo intensos preparativos con miras a ampliar sus operaciones terrestres en el sur del país vecino, informó la radio militar israelí.
Estos preparativos se producen un día antes de que el gabinete de seguridad se reúna para decidir si el ejército extiende sus operaciones militares en el país vecino.
Durante la mañana los oficiales encargados del mando militar norte se reunieron con los comandantes de los regimientos que operan en Líbano sur, y dieron su aprobación a los planes para continuar con la ofensiva, indicó la misma fuente.
Olmert indicó el martes que se reuniría el miércoles con el gabinete de seguridad para discutir una eventual extensión de las operaciones terrestres en Líbano sur.
Israel advirtió el martes a la población libanesa por medio de octavillas lanzadas por sus aviones que bombardeará "cualquier vehículo que circule al sur del río Litani", que engloba la zona donde está la localidad de Tiro, en el sur del Líbano.
"Se bombardeará cualquier vehículo que circule al sur del Litani, pues será sospechoso de transportar cohetes y armas para los terroristas", indican en árabe estos panfletos dirigidos a la población libanesa y firmados con la frase "Estado de Israel".
El embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, fue el más tajante a la hora de valorar el estado de la propuesta de Washington y París al calificarla de "inutilizable", después de que fuera rechazada por Beirut.
A pesar de los esfuerzos diplomáticos y un llamado dramático del primer ministro libanés, Fuad Siniora, a que cesen las hostilidades, Israel no ha dado ningún signo de que pondrá fin a su ofensiva destructora en Líbano, que ha provocado más de 1.064 muertos, en su mayoría civiles. (AFP-NA)
Los combates entre Israel y Hezbolá se centraron en la zona oeste de la región fronteriza.
Los israelíes se enfrentaron con los combatientes de Hezbolá en el poblado de Debel, cerca de Bint Jbeil.
"Al menos 15 combatientes del Hezbolá murieron en los combates", según la versión militar israelí, que indicó que dos soldados israelíes fallecieron y otros cinco fueron heridos en los combates.
En el bando libanés, seis personas murieron y 28 resultaron heridas en dos ataques aéreos israelíes sobre la localidad de Ghaziyé, al sureste de Saida, principal ciudad del sur de Líbano, indicó la policía.
Tres civiles perecieron y otros cinco fueron heridos en un primer ataque hacia las 14H30 locales (11H30 GMT) contra dos inmuebles situados a unos 500 metros de donde tenían lugar los funerales de 14 personas muertas la víspera por bombardeos israelíes.
Una hora y media más tarde, una segunda ofensiva de la aviación israelí contra un bloque de cuatro inmuebles dejó tres muertos y 23 heridos, dos de ellos socorristas, según un primer balance de la policía.
Israel prepara una ofensiva terrestre
El gobierno libanés, que reclama un alto el fuego inmediato seguido de la retirada israelí del sur del país, anunció que desplegaría 15.000 soldados en esta región fronteriza con Israel en cuanto el Estado hebreo retire sus tropas.
Beirut reclama una retirada de las tropas israelíes de Líbano sur para retomar el control de esta región.
Israel reaccionó con prudencia a la propuesta, y continuaba los preparativos para la extensión de su ofensiva terrestre contra la milicia chiita libanesa.
"Es un paso interesante que debemos examinar. Tenemos que verificar todos los aspectos y en qué medida es aplicable en un tiempo razonable", declaró el primer ministro israelí, Ehud Olmert, durante una conferencia de prensa en Jerusalén.
"Estudiamos estas propuestas. No queremos ocupar Líbano. No queremos quedarnos en Líbano. Queremos cumplir los objetivos de la operación: impedir los disparos de cohetes y alejar a Hezbolá de estas regiones", agregó.
Despliegue del ejército libanés
Paralelamente, el ejército israelí llevaba a cabo intensos preparativos con miras a ampliar sus operaciones terrestres en el sur del país vecino, informó la radio militar israelí.
Estos preparativos se producen un día antes de que el gabinete de seguridad se reúna para decidir si el ejército extiende sus operaciones militares en el país vecino.
Durante la mañana los oficiales encargados del mando militar norte se reunieron con los comandantes de los regimientos que operan en Líbano sur, y dieron su aprobación a los planes para continuar con la ofensiva, indicó la misma fuente.
Olmert indicó el martes que se reuniría el miércoles con el gabinete de seguridad para discutir una eventual extensión de las operaciones terrestres en Líbano sur.
Israel advirtió el martes a la población libanesa por medio de octavillas lanzadas por sus aviones que bombardeará "cualquier vehículo que circule al sur del río Litani", que engloba la zona donde está la localidad de Tiro, en el sur del Líbano.
"Se bombardeará cualquier vehículo que circule al sur del Litani, pues será sospechoso de transportar cohetes y armas para los terroristas", indican en árabe estos panfletos dirigidos a la población libanesa y firmados con la frase "Estado de Israel".
El embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, fue el más tajante a la hora de valorar el estado de la propuesta de Washington y París al calificarla de "inutilizable", después de que fuera rechazada por Beirut.
A pesar de los esfuerzos diplomáticos y un llamado dramático del primer ministro libanés, Fuad Siniora, a que cesen las hostilidades, Israel no ha dado ningún signo de que pondrá fin a su ofensiva destructora en Líbano, que ha provocado más de 1.064 muertos, en su mayoría civiles. (AFP-NA)
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