08 Agosto 2006 Seguir en 
BEIRUT.- El gobierno libanés espera cerrar el capítulo de enfrentamientos entre Israel y Hezbolá con el envío de su ejército al sur del país, que asumiría el control de esa zona después de casi 40 años, una vez se hayan retirado las tropas hebreas.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, calificó el martes como un "paso interesante" la decisión unánime del gabinete libanés, incluidos sus dos ministros de Hezbolá.
Beirut propone enviar una fuerza de 15.000 hombres a las regiones del sur, donde no ha podido asumir el mantenimiento del orden desde la implantación de los combatientes palestinos en 1968.
Paralelamente, el gobierno solicita al Consejo de Seguridad de la ONU que exija la retirada de las fuerzas israelíes, que efectuaron importantes incursiones en el sur de Líbano con el despliegue de unos 10.000 efectivos.
Sin embargo, el borrador consensuado por Francia y Estados Unidos para una resolución de la ONU no contempla esa posibilidad y se limita a exigir un cese de las hostilidades.
Hoy se intensificaban los esfuerzos diplomáticos para enmendar el texto con puntos que satisfagan al gobierno libanés, que ayer recibió un respaldo unánime de la Liga Arabe en ese sentido.
Después de la retirada de las últimas unidades israelíes de Líbano en 2000, que puso fin a una invasión de 18 años, el Hezbolá chiita libanés rechazó desarmarse y en la actualidad sigue siendo omnipresente en el sur del país árabe.
El objetivo del partido chiíta era reconquistar hasta los últimos kilómetros invadidos por los israelíes y lograr la liberación de los últimos tres libaneses en manos del país vecino. (AFP).
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, calificó el martes como un "paso interesante" la decisión unánime del gabinete libanés, incluidos sus dos ministros de Hezbolá.
Beirut propone enviar una fuerza de 15.000 hombres a las regiones del sur, donde no ha podido asumir el mantenimiento del orden desde la implantación de los combatientes palestinos en 1968.
Paralelamente, el gobierno solicita al Consejo de Seguridad de la ONU que exija la retirada de las fuerzas israelíes, que efectuaron importantes incursiones en el sur de Líbano con el despliegue de unos 10.000 efectivos.
Sin embargo, el borrador consensuado por Francia y Estados Unidos para una resolución de la ONU no contempla esa posibilidad y se limita a exigir un cese de las hostilidades.
Hoy se intensificaban los esfuerzos diplomáticos para enmendar el texto con puntos que satisfagan al gobierno libanés, que ayer recibió un respaldo unánime de la Liga Arabe en ese sentido.
Después de la retirada de las últimas unidades israelíes de Líbano en 2000, que puso fin a una invasión de 18 años, el Hezbolá chiita libanés rechazó desarmarse y en la actualidad sigue siendo omnipresente en el sur del país árabe.
El objetivo del partido chiíta era reconquistar hasta los últimos kilómetros invadidos por los israelíes y lograr la liberación de los últimos tres libaneses en manos del país vecino. (AFP).









