31 Julio 2006 Seguir en 
Tel Aviv.- Comandantes israelíes manifestaron ayer su pesar por la muerte de 57 civiles libaneses. El hecho fue la consecuencia de un ataque israelí contra un edificio, en la aldea de Qana, durante la madrugada de ayer. No obstante, defendieron los esfuerzos de Israel por neutralizar la capacidad de ataque de Hezbollah en el sur del Líbano.
En tanto, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, volvió a reunirse ayer con la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, por segunda vez en dos días tras la anulación de su viaje a Líbano por el ataque a Qana.
Se trata también del tercer encuentro -duró 90 minutos- entre ambos esta semana, dijeron responsables estadounidenses, que no quisieron dar más detalles. Según un responsable del gobierno, Olmert dijo a Rice que Israel necesita entre 10 y 14 días para continuar con su ofensiva contra el Hezbollah en el Líbano, pero las fuentes de eeuu no quisieron comentar esta situación.
Paralelamente, en una conferencia de prensa, el subcomandante de la Fuerza Aérea israelí, Amir Eshel, dijo que pese a numerosos reportes de inteligencia disponibles, los militares no tenían ningún conocimiento acerca de la gran cantidad de civiles que había en el edificio, en Qana, en el momento en que fue bombardeado. “Caso contrario -agregó-, el ejército no habría tomado esas instalaciones como objetivo”.
Eshel precisó que Hezbollah utiliza la táctica de atacar localidades israelíes y luego entremezclarse con la población civil, por lo cual la proximidad entre las milicias radicalizadas y los civiles es extremadamente problemática.
El militar confirmó el ataque contra el edificio en Qana, pero dijo que aún se encuentran investigando un lapso problemático -unas seis horas según sus cálculos- entre el bombardeo y el momento en el que ciudadanos libaneses reportaron el ataque.
Eshel apuntó que los militares israelíes habían informado a la población de Qana sobre sus planes de ataque, instándola a tomar distancia de los terroristas. “Desafortunadamente, ha muerto gente a la que Israel no quería hacer daño”, concluyó. (DPA)
La ciudad de Qana sería en la que, según la tradición cristiana, se produjo el primer milagro de Jesús, conocido en las Sagradas Escrituras como “El milagro de las Bodas de Caná”.
En el Evangelio según San Juan se cuenta que Jesús asistió en compañía de su Madre y de sus discípulos a una fiesta de casamiento, en la cual se acabó el vino. La Madre del Salvador le pidió que interviniera, pero Jesús respondió que aún no era el momento. Sin embargo, pidió a unos sirvientes que llenaran unas tinajas con agua, a la que convirtió en un vino de tal calidad que todos los invitados reprocharon al anfitrión que lo hubiera reservado para el final de la reunión.
En tanto, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, volvió a reunirse ayer con la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, por segunda vez en dos días tras la anulación de su viaje a Líbano por el ataque a Qana.
Se trata también del tercer encuentro -duró 90 minutos- entre ambos esta semana, dijeron responsables estadounidenses, que no quisieron dar más detalles. Según un responsable del gobierno, Olmert dijo a Rice que Israel necesita entre 10 y 14 días para continuar con su ofensiva contra el Hezbollah en el Líbano, pero las fuentes de eeuu no quisieron comentar esta situación.
Paralelamente, en una conferencia de prensa, el subcomandante de la Fuerza Aérea israelí, Amir Eshel, dijo que pese a numerosos reportes de inteligencia disponibles, los militares no tenían ningún conocimiento acerca de la gran cantidad de civiles que había en el edificio, en Qana, en el momento en que fue bombardeado. “Caso contrario -agregó-, el ejército no habría tomado esas instalaciones como objetivo”.
Eshel precisó que Hezbollah utiliza la táctica de atacar localidades israelíes y luego entremezclarse con la población civil, por lo cual la proximidad entre las milicias radicalizadas y los civiles es extremadamente problemática.
El militar confirmó el ataque contra el edificio en Qana, pero dijo que aún se encuentran investigando un lapso problemático -unas seis horas según sus cálculos- entre el bombardeo y el momento en el que ciudadanos libaneses reportaron el ataque.
Eshel apuntó que los militares israelíes habían informado a la población de Qana sobre sus planes de ataque, instándola a tomar distancia de los terroristas. “Desafortunadamente, ha muerto gente a la que Israel no quería hacer daño”, concluyó. (DPA)
Sería la ciudad del primer milagro de Jesús
La ciudad de Qana sería en la que, según la tradición cristiana, se produjo el primer milagro de Jesús, conocido en las Sagradas Escrituras como “El milagro de las Bodas de Caná”.
En el Evangelio según San Juan se cuenta que Jesús asistió en compañía de su Madre y de sus discípulos a una fiesta de casamiento, en la cual se acabó el vino. La Madre del Salvador le pidió que interviniera, pero Jesús respondió que aún no era el momento. Sin embargo, pidió a unos sirvientes que llenaran unas tinajas con agua, a la que convirtió en un vino de tal calidad que todos los invitados reprocharon al anfitrión que lo hubiera reservado para el final de la reunión.









