30 Julio 2006 Seguir en 
NACIONES UNIDAS.- El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, instó el domingo al Consejo de Seguridad a que condene un ataque israelí en el poblado libanés de Qana y que pida el fin inmediato de las hostilidades.
Annan habló en la reunión de un consejo de emergencia que convocó luego del ataque aéreo israelí en Qana, que causó la muerte de más de 60 civiles en el episodio más sangriento de la guerra contra los militantes de Hizbollah, que lleva 19 días.
El consejo sesionó a puertas cerradas y podría emitir más tarde un comunicado por el ataque.
Pero el borrador de una resolución preparada por Francia instando al fin inmediato de los enfrentamientos y que subraya las condiciones para un cese del fuego permanente y el desplazamiento de una fuerza internacional en el sur del Líbano, no será considerado sino hasta mediados de esta semana.
"Debemos condenar esta acción en los términos más enérgicos posibles y acudo a ustedes para que hagan lo mismo", dijo Annan.
"Estoy profundamente consternado por el hecho de que mis llamados anteriores a un cese inmediato de las hostilidades no fueron oídos", dijo Annan. "Repito mi pedido nuevamente en esta cámara y apelo al consejo a que haga lo mismo".
Annan dijo que el primer ministro del Líbano, Fouad Siniora, le comunicó que Beirut no se comprometería a más discusiones diplomáticas hasta que no cesara la violencia.
El ataque aéreo de Israel en Qana avivó los pedidos de un cese inmediato del fuego, a lo que Estados Unidos aún se resiste.
Estados Unidos está bajo la presión de sus aliados europeos y árabes para que también exija una tregua, aunque hasta ahora no ha mostrado señales de suavizar su posición de que un cese del fuego no puede preservar el statu quo. Estados Unidos puede bloquear cualquier acción del consejo.
Washington apoya las demandas israelíes para que el ejército libanés, reforzado por una fuerza internacional, se despliegue en el sur del país, actualmente controlado por Hizbollah, que está lanzando cohetes constantemente sobre el norte de Israel.
Incapacidad para actuar con firmeza
El embajador israelí en la ONU Dan Gillerman dijo que Qana "era un refugio de Hizbollah" y agregó que su país había "suplicado" a los residentes del poblado que lo abandonaran antes del ataque del domingo.
"Les suplico que no caigan en las manos (de Hizbollah), que no les den lo que están buscando mientras sacrifican a su propio pueblo como escudos humanos y víctimas", dijo Gillerman.
"Cada niño libanés muerto es un error horrible y una tragedia. Para ellos (Hizbollah), cada niño israelí muerto es una victoria y un motivo de celebración", agregó.
Annan dijo que nadie disputaba el derecho de Israel a defenderse, "pero su manera de hacerlo está causando muertes y sufrimiento". También condenó los lanzamientos de cohetes por parte de Hizbollah sobre la zona norte de Israel y el secuestro "sin provocación" de dos soldados israelíes, el hecho que desató la actual crisis.
Pero dijo también que la gente había notado la incapacidad del consejo "de actuar con firmeza y rápidamente durante esta crisis".
"Por la salud de los pueblos de la región y de esta organización, los insto a actuar, y a hacerlo ahora", pidió Annan al Consejo de Seguridad.
Su pedido fue apoyado por el funcionario del Ministerio de Relaciones Extranjeras libanés Nouhad Mahmoud.
"Sé que en el fondo de sus corazones saben que Israel está cometiendo atrocidades en una escala que la conciencia de ustedes no puede tolerar", dijo Mahmoud.
El embajador de Francia en la ONU Jean-Marc Sabliere, expresando su descontento por el ataque en Qana, dijo que "una acción semejante no puede ser justificada" y renovó el pedido de su gobierno de un fin inmediato de las hostilidades.
El embajador británico en la ONU Emyr Jones Parry también pidió al consejo que reclamara un cese inmediato de los enfrentamientos, a la vez que una resolución que establezca "la base política para resolver esta crisis a largo plazo". (Reuters)
Annan habló en la reunión de un consejo de emergencia que convocó luego del ataque aéreo israelí en Qana, que causó la muerte de más de 60 civiles en el episodio más sangriento de la guerra contra los militantes de Hizbollah, que lleva 19 días.
El consejo sesionó a puertas cerradas y podría emitir más tarde un comunicado por el ataque.
Pero el borrador de una resolución preparada por Francia instando al fin inmediato de los enfrentamientos y que subraya las condiciones para un cese del fuego permanente y el desplazamiento de una fuerza internacional en el sur del Líbano, no será considerado sino hasta mediados de esta semana.
"Debemos condenar esta acción en los términos más enérgicos posibles y acudo a ustedes para que hagan lo mismo", dijo Annan.
"Estoy profundamente consternado por el hecho de que mis llamados anteriores a un cese inmediato de las hostilidades no fueron oídos", dijo Annan. "Repito mi pedido nuevamente en esta cámara y apelo al consejo a que haga lo mismo".
Annan dijo que el primer ministro del Líbano, Fouad Siniora, le comunicó que Beirut no se comprometería a más discusiones diplomáticas hasta que no cesara la violencia.
El ataque aéreo de Israel en Qana avivó los pedidos de un cese inmediato del fuego, a lo que Estados Unidos aún se resiste.
Estados Unidos está bajo la presión de sus aliados europeos y árabes para que también exija una tregua, aunque hasta ahora no ha mostrado señales de suavizar su posición de que un cese del fuego no puede preservar el statu quo. Estados Unidos puede bloquear cualquier acción del consejo.
Washington apoya las demandas israelíes para que el ejército libanés, reforzado por una fuerza internacional, se despliegue en el sur del país, actualmente controlado por Hizbollah, que está lanzando cohetes constantemente sobre el norte de Israel.
Incapacidad para actuar con firmeza
El embajador israelí en la ONU Dan Gillerman dijo que Qana "era un refugio de Hizbollah" y agregó que su país había "suplicado" a los residentes del poblado que lo abandonaran antes del ataque del domingo.
"Les suplico que no caigan en las manos (de Hizbollah), que no les den lo que están buscando mientras sacrifican a su propio pueblo como escudos humanos y víctimas", dijo Gillerman.
"Cada niño libanés muerto es un error horrible y una tragedia. Para ellos (Hizbollah), cada niño israelí muerto es una victoria y un motivo de celebración", agregó.
Annan dijo que nadie disputaba el derecho de Israel a defenderse, "pero su manera de hacerlo está causando muertes y sufrimiento". También condenó los lanzamientos de cohetes por parte de Hizbollah sobre la zona norte de Israel y el secuestro "sin provocación" de dos soldados israelíes, el hecho que desató la actual crisis.
Pero dijo también que la gente había notado la incapacidad del consejo "de actuar con firmeza y rápidamente durante esta crisis".
"Por la salud de los pueblos de la región y de esta organización, los insto a actuar, y a hacerlo ahora", pidió Annan al Consejo de Seguridad.
Su pedido fue apoyado por el funcionario del Ministerio de Relaciones Extranjeras libanés Nouhad Mahmoud.
"Sé que en el fondo de sus corazones saben que Israel está cometiendo atrocidades en una escala que la conciencia de ustedes no puede tolerar", dijo Mahmoud.
El embajador de Francia en la ONU Jean-Marc Sabliere, expresando su descontento por el ataque en Qana, dijo que "una acción semejante no puede ser justificada" y renovó el pedido de su gobierno de un fin inmediato de las hostilidades.
El embajador británico en la ONU Emyr Jones Parry también pidió al consejo que reclamara un cese inmediato de los enfrentamientos, a la vez que una resolución que establezca "la base política para resolver esta crisis a largo plazo". (Reuters)
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