29 Julio 2006 Seguir en 
Beirut.- El mar Mediterráneo está amenazado por la mayor catástrofe ecológica de su historia, aseguró un ministro libanés, después de que se vertieran al mar cerca de 15.000 toneladas de fuel de un depósito bombardeado por el ejército israelí en Líbano hace dos semanas.
"Cerca de 15.000 toneladas de fuel se han vertido al mar y es indiscutiblemente la mayor catástrofe ecológica que ha conocido el Mediterráneo", aseguró hoy el titular libanés de Medio Ambiente, Yacub Sarraf.
Según él, de 8.000 a 10.000 toneladas se derramaron por las costas libanesas y otras 5.000 se diseminaron por el mar. Se necesitarán meses y millones de dólares para limpiar la costa, tras el cese de los bombardeos.
Una asociación ecologista libanesa, "Green Line" (Línea Verde), también previno sobre "la peor crisis ecológica de la historia libanesa", agregando que las autoridades no pueden enfrentarla sin ayuda del exterior.
"Los ataques israelíes en Líbano no sólo matan civiles y destrozan infraestructuras, sino que también destruyen el medio ambiente", afirmó la asociación en un comunicado.
La marea negra afecta hoy a una tercera parte de la costa libanesa, o sea a 70 de un total de 220 km.
Las galletas de petróleo alcanzaron la orilla entre Jiyé (25 km al sur de la capital) y Beirut, y entre Tabarja y Chekka, al norte, y las playas y las rocas están manchadas de fuel. El turístico puerto Biblos (40 km al norte de Beirut) está inundado de chapapote.
Los cinco depósitos de la central eléctrica de Jiyé fueron bombardeados el 14 y el 15 de julio. Aunque el escape cesó en un depósito, el otro, con 25.000 toneladas de fuel, sigue ardiendo y podría estallar. Las cisternas están a sólo 25 metros del mar.
"Es la primera vez que hay una marea negra en un mar cerrado. No hay que hacerse ilusiones, puede tener consecuencias terribles, no sólo en Líbano sino también en todos los países del Mediterráneo oriental", aseguró el ministro.
Según él, la limpieza de las costas libanesas -que sólo podrá comenzar cuando cesen los bombardeos- costará unos 50 millones de dólares y durará al menos hasta el próximo verano.
"Si no se hace nada, no sólo otro tercio resultará afectado dado que las corrientes van hacia el norte, sino también Chipre, Siria, Turquía, Grecia e incluso Israel", afirmó.
"La fauna y el ecosistema mediterráneos corren el riesgo de sufrir severamente y algunas especies están en vías de desaparición", se alarmó Sarraf.
El ministro dijo que el bloqueo israelí impide enviar equipos por mar para luchar contra la marea. "He hecho un llamamiento a Gran Bretaña, Italia, España, Estados Unidos, todos los países que ya sufrieron una marea negra para pedirles asistencia técnica porque no podemos actuar solos", declaró.
Por el momento, Kuwait envió 40 toneladas de material para coagular y absorber el petróleo, y la Unión Europea prometió más equipos y expertos.
Además de la marea negra, subrayó Sarraf, el incendio de los depósitos de Jiyé provocó una polución atmosférica que el viernes alcanzó Beirut.
"Hoy la nube tóxica se extiende a lo largo de 30 kilómetros", aseguró.
(AFP-NA)
"Cerca de 15.000 toneladas de fuel se han vertido al mar y es indiscutiblemente la mayor catástrofe ecológica que ha conocido el Mediterráneo", aseguró hoy el titular libanés de Medio Ambiente, Yacub Sarraf.
Según él, de 8.000 a 10.000 toneladas se derramaron por las costas libanesas y otras 5.000 se diseminaron por el mar. Se necesitarán meses y millones de dólares para limpiar la costa, tras el cese de los bombardeos.
Una asociación ecologista libanesa, "Green Line" (Línea Verde), también previno sobre "la peor crisis ecológica de la historia libanesa", agregando que las autoridades no pueden enfrentarla sin ayuda del exterior.
"Los ataques israelíes en Líbano no sólo matan civiles y destrozan infraestructuras, sino que también destruyen el medio ambiente", afirmó la asociación en un comunicado.
La marea negra afecta hoy a una tercera parte de la costa libanesa, o sea a 70 de un total de 220 km.
Las galletas de petróleo alcanzaron la orilla entre Jiyé (25 km al sur de la capital) y Beirut, y entre Tabarja y Chekka, al norte, y las playas y las rocas están manchadas de fuel. El turístico puerto Biblos (40 km al norte de Beirut) está inundado de chapapote.
Los cinco depósitos de la central eléctrica de Jiyé fueron bombardeados el 14 y el 15 de julio. Aunque el escape cesó en un depósito, el otro, con 25.000 toneladas de fuel, sigue ardiendo y podría estallar. Las cisternas están a sólo 25 metros del mar.
"Es la primera vez que hay una marea negra en un mar cerrado. No hay que hacerse ilusiones, puede tener consecuencias terribles, no sólo en Líbano sino también en todos los países del Mediterráneo oriental", aseguró el ministro.
Según él, la limpieza de las costas libanesas -que sólo podrá comenzar cuando cesen los bombardeos- costará unos 50 millones de dólares y durará al menos hasta el próximo verano.
"Si no se hace nada, no sólo otro tercio resultará afectado dado que las corrientes van hacia el norte, sino también Chipre, Siria, Turquía, Grecia e incluso Israel", afirmó.
"La fauna y el ecosistema mediterráneos corren el riesgo de sufrir severamente y algunas especies están en vías de desaparición", se alarmó Sarraf.
El ministro dijo que el bloqueo israelí impide enviar equipos por mar para luchar contra la marea. "He hecho un llamamiento a Gran Bretaña, Italia, España, Estados Unidos, todos los países que ya sufrieron una marea negra para pedirles asistencia técnica porque no podemos actuar solos", declaró.
Por el momento, Kuwait envió 40 toneladas de material para coagular y absorber el petróleo, y la Unión Europea prometió más equipos y expertos.
Además de la marea negra, subrayó Sarraf, el incendio de los depósitos de Jiyé provocó una polución atmosférica que el viernes alcanzó Beirut.
"Hoy la nube tóxica se extiende a lo largo de 30 kilómetros", aseguró.
(AFP-NA)









