El fin de la carrera para toda la vida: por qué la educación superior debe repensarse
"Antes uno estudiaba una carrera para toda la vida y ahora es toda una vida para una carrera", dijo Nadia González, directora de Comunicación de la Universidad San Pablo-T, durante su participación en el ciclo "Encuentros LA GACETA Educación 2026".
La idea refleja un fenómeno que atraviesa prácticamente todas las profesiones. Los conocimientos técnicos poseen ciclos de actualización cada vez más cortos y la formación ya no termina con la obtención de un diploma. La capacitación continua, las especializaciones, los cursos cortos y las certificaciones específicas ganan terreno frente a modelos más rígidos de formación.
Según González, los propios estudiantes están impulsando este cambio. "Buscan trayectos más flexibles, herramientas concretas y propuestas que les permitan actualizarse de manera permanente", sostuvo.
Y advirtió: "Todas las carreras están quedando un poco obsoletas si no se acompañan con actualización continua". Además, la irrupción de la inteligencia artificial obliga a replantear una pregunta fundamental: ¿qué sentido tiene seguir enseñando únicamente contenidos cuando muchas respuestas pueden obtenerse en segundos?
La respuesta, manifestó González, está en fortalecer capacidades que ninguna herramienta tecnológica puede reemplazar completamente: el pensamiento crítico, la reflexión y la capacidad de analizar problemas complejos.












