Bush y Blair revelaron un plan de tres pasos para poner fin al conflicto entre Israel y Hezbollah y restablecer el control del gobierno libanés en el sur de Líbano. El plan supone los siguientes pasos: enviar a Rice a Israel y al Líbano para discutir la creación de una fuerza multinacional de estabilización para el sur de Líbano; efectuar conversaciones abiertas en las Naciones Unidas, el lunes, para la creación de dicha fuerza multinacional que será eventualmente desplegada en el sur de Líbano; presentar una resolución de la ONU la próxima semana, que permitirá el fin de las hostilidades entre Israel y Hezbollah, el despliegue de la fuerza de estabilización y una eventual extensión del control del ejército libanés en el sur del país. Bajo la sección de la Carta de la ONU que Bush y Blair invocarán, la resolución definiría posibles sanciones y el uso de la fuerza.
Blair llegó ayer a Washington para convencer a Bush de la necesidad de detener la escalada bélica. "Lo que pasa actualmente es una total tragedia para el Líbano, para Israel y para toda la región", dijo Blair durante una conferencia de prensa. Bush, a su vez, señaló que Estados Unidos y Gran Bretaña pretenden alcanzar una paz duradera en la región. "Esto requiere un gobierno libanés democrático e independiente, capacitado para ejercer completa autoridad sobre su territorio", dijo. Asimismo, insistió en que su propuesta "hará posible lo que muchos en todo el mundo quieren ver: el fin de los ataques de Hezbollah contra Israel; la devolución de los soldados israelíes tomados como rehenes por los terroristas; la suspensión de las operaciones de Israel en el Líbano y el retiro de las fuerzas israelíes". Blair y Bush volvieron a acusar a Siria y a Irán de dar apoyo a Hezbollah y pidieron a esos países que ejerzan sus influencias para lograr la liberación de los soldados israelíes.
Retiran a 50 observadores de sus bases en el sur del Líbano
Tres días después de que cuatro miembros de una fuerza de paz de la ONU murieron en un bombardeo israelí, Naciones Unidas retiró ayer a 50 observadores no armados de sus puestos en la frontera entre Israel y el Líbano. Los observadores pertenecen a la Organización de Supervisión de la Tregua de la ONU (UNTSO), y fueron trasladados a las bases de la Fuerza Interina de la ONU en el sur del Líbano (UNIFIL), cuyos 2.000 integrantes -conocidos como cascos azules- portan sólo armas ligeras. La UNSTO mantenía a sus 50 observadores en cuatro localidades del sur del Líbano. Dos de los puestos fueron abandonados: el de Khaim, tras el ataque del martes, y el de Marun Al Ras, donde guerrilleros de Hezbollah hirieron a un observador hace 6 días.
La UNSTO fue creada en 1948, tras el alto el fuego que terminó con la primera guerra árabe-israelí. La UNIFIL fue creada en 1978, luego de que Israel invadió parte del Líbano. El martes, cuatro observadores de la UNIFIL murieron cuando su puesto, ubicado cerca de la localidad de Khiam, fue alcanzado por un bombardeo israelí. Las víctimas eran ciudadanos de Canadá, Finlandia, China y Austria.(Télam)








