La milicia alcanzó con estos proyectiles Jaibar I, de fabricación iraní y con una mayor carga de explosivos, la ciudad de Al Afula, ubicada 50 kilómetros al sur de Haifa, que hasta ahora ha sido blanco de andanadas de cohetes Katyusha, de bajo rango. Un centenar de cohetes lanzó ayer la guerrilla contra objetivos del norte israelí.
Por otra parte, el ejército israelí dijo que 26 combatientes de Hezbollah murieron ayer en enfrentamientos en la ciudad de Bint Jbeil, en el sur del Líbano, bastión de la milicia donde se libran recios combates desde hace varios días. Según un vocero de Tel Aviv, los soldados encontraron armamento, incluyendo misiles antitanques, rifles de asalto y detectores de minas en Bint Jbeil.
Paralelamente, aviones cazabombarderos israelíes atacaron otras localidades del sur del Líbano, en particular la ciudad portuaria de Tiro, adonde llegan numerosos contingentes de evacuados de la zona de conflicto. La aviación israelí efectuó más de 27 ataques en las inmediaciones de Tiro, y la artillería de campaña israelí lanzó 300 obuses. Hace dos días, la marina israelí ya bombardeó esta zona. La aviación israelí efectuó también once ataques en pueblos del valle de la Bekaa (este), tras golpear cincuenta veces durante la noche, y otros siete en la región de Saida, a 40 km al sur de Beirut.
Según Israel, 200 milicianos han muerto desde que se inició la campaña, hace 17 días. Pero Hezbollah afirmó que sólo han muerto 32 de sus hombres, y que las bajas militares israelíes suman más de 30. Los datos oficiales de víctimas consignan que han muerto hasta ahora unos 750 civiles libaneses y 18 ciudadanos israelíes.
Por otra parte, según distintas agencias, los países desarrollados han evacuado a prácticamente todos sus ciudadanos de Líbano. En cambio, hay entre 100.000 y 200.000 trabajadores inmigrantes de países en desarrollo cuyos gobiernos no disponen de los medios necesarios para su evacuación y repatriación. Entre estos países se encuentran Irak, Sri Lanka, Rusia, Sudán y Nepal, cuyos gobiernos pidieron ayuda internacional.
Un total de 800.000 personas han sido desplazadas del sur del Líbano y de Beirut, por causa de los intensos bombardeos israelíes. Mientras, Hezbollah mantiene cautivos a los dos soldados israelíes capturados el 12, lo que dio origen a la campaña de bombardeos de Israel contra el Líbano.
Washington desmiente que se haya dado luz verde a Israel
Un vocero de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, rechazó en duros términos la afirmación de Israel de que la Conferencia de Roma le dio permiso para continuar su ofensiva. "Es una declaración escandalosa. Estados Unidos no está ahorrando esfuerzos para poner un fin duradero y perdurable a este conflicto", dijo en referencia a esa supuesta luz verde dada a Israel, como afirmó el ministro de Justicia israelí, Haim Ramon. Los cancilleres de Irán, Malasia, Indonesia, Bangladesh y Pakistán condenaron ayer la ofensiva israelí contra el Líbano y pidieron un inmediato alto el fuego, durante una cumbre de países del sudeste asiático. Rice asistió a este encuentro en Kuala Lumpur y hoy regresará a Cercano Oriente. Los cancilleres instaron también a convocar a una cumbre de emergencia de la Conferencia de la Organización Islámica, para analizar "el deterioro de la situación y la persistente violencia en el Líbano y en los territorios palestinos". La cumbre se realizará en Malasia, país que preside la organización de países del sudeste asiático que integran 56 naciones, la semana próxima.(AFP-NA-Reuter-TELAM)







