La estrategia del ahogo

Análisis. Por Fabio Ariel Ladetto - Redacción LA GACETA.

13 Julio 2006
Al PJ sólo puede abroquelarlo un enemigo común (real o ficticio). En momentos en que el enfrentamiento dentro de la Legislatura entre alperovichistas y juristas alcanza uno de sus picos, no hubo diferencias de sellos al firmar el proyecto para que el control de la matrícula de los abogados sea asumido por la Corte (hasta ahora era potestad del Colegio) y para que los bonos profesionales se paguen al final de cada juicio.
Las distintas justificaciones teóricas quedan debilitadas cuando se avanza sobre el nudo gordiano de la propuesta. Todo, en definitiva, gira sobre quién, cuándo y de qué modo recaudará los fondos que aportan los abogados, y qué se hará con ellos. Hay alrededor de 3.500 matriculados, que pagan un promedio de $ 150 por año. La cifra ronda los $ 500.000. Además, el Colegio cobra diariamente los bonos, cuyo monto oscila y es indefinido en cada ejercicio anual.
El oficialismo podrá explicar de muchos modos su iniciativa, pero todos los ojos miran hacia la caja. Cuando alguien está parado sobre ella, se siente todopoderoso. La estrategia de ahogar financieramente a quienes no piensan “como uno” se remonta muy atrás en la historia mundial, y la prensa puede dar testimonio de resistencias importantes.
Si prospera la ley oficialista, el desafío de los abogados será cumplir el rol que tienen encomendado por la sociedad y hacer lo que se debe sin plata. Para un político de estos años, ese escenario es impensable en los tiempos del bolsón y la militancia paga.