"Tucumán está en el mapa de lo más caliente del país"

"El Pelado" Cordera, de la Bersuit, habló con LA GACETA antes de la presentación de la banda en el marco de la Gira Norte de esta noche.

27 Mayo 2006
"Empezamos a entender la potencialidad de la famosa lunita tucumana, y nos estamos preparando con todo para la calentura que hay ahí", asegura Gustavo Cordera, el "Pelado" de Bersuit Vergarabat. Antes de emprender su viaje a nuestra provincia, donde esta noche cerrará la Gira Norte 06, Cordera habló por teléfono con LA GACETA en forma exclusiva.
A pesar de que no es muy afecto a las entrevistas, y viene esquivando las que le proponen los medios nacionales, "El Pelado" habló largo y tendido, y no le escapó a ningún tema.Bersuit tocará después de Intoxicados, Karma Sudaca y Luzbel, en el club Central Córdoba, y el festival que comenzará a las 20 en punto, según anticiparon los organizadores.
El asegura que cuando elogia al público tucumano no hay demagogia (y tampoco le cae simpática la pregunta, claro). "Hay que recorrer el país y otros países para ver qué pasa. El norte argentino, con Tucumán a la cabeza, tiene características muy singulares, peculiares", dice.
"La gente de esa zona, desde su conformación étnica, los ojos negros, la piel oscura, la sonrisa, la candidez... son sutilezas de combustión pesada en cuanto a la temperatura del alma", dice.
Y la idea le sirve para engarzarla, enseguida, con su declarada devoción por las mujeres. "Supongo que tiene que ver con lo festivo, con lo erótico, con esa cosa medio matriarcal de la mujer agarrando al hombre de las manos para llevarlo a la cama, con esta cosa que no es feminista sino gregaria, de hacerse cargo de la historia... son ellas las que encaran, bailan, gritan y sorprenden", agrega. "Tucumán está en el mapa de lo más caliente", dice, como para que no queden dudas.
Cordera tiene muy vivo el recuerdo de la primera actuación de Bersuit en Tucumán, en 1998. "Desde que tocamos en La Zona, que era un lugar mágico... ¡cómo estaba la gente! Esa experiencia me hizo acordar mucho a lo que eran las fiestas nómades de principios de los 90, todo medio caótico, festivo, alocado, inmoral... de alguna manera es el hábitat donde mejor se mueve Bersuit; ese día nos dimos cuenta de que había condiciones para Bersuit en Tucumán", asegura con un dejo de nostalgia. "Y la relación con el público de Tucumán se fue haciendo cada vez más fuerte. La última fue ensordecedora; hasta se me hizo difícil cantar por como estaba la gente. Y vivir ese fuego hace bien para desoxidar la sangre", sostiene como buen conocedor del nivel de aceptación que la banda alcanzó en la provincia.
Esta situación, sin embargo, no se dio sólo en Tucumán, y el "fenómeno Bersuit" abarca todo el país. "Hace unos dos años se dio la explosión, y las esquirlas siguen pegando", explica.Parte de ese boom se debió a que Bersuit lanzó tres discos, con 37 canciones en total, en menos de dos años. "Este año decidimos corrernos un poco de ese lugar. Dejamos de tocar en Capital Federal, desaparecimos de los medios... nos replegamos para componer. Nos metimos para adentro porque el éxito puede llegar a ser insoportable y lo grave es que se pueden empezar a deteriorar las relaciones con lo de afuera, por suerte no para adentro", comenta.
Pero eso de que se replegaron para componer, exige una explicación. "Sacamos tres discos muy encimados, y es muy pronto para hablar de uno nuevo. No tenemos ganas ni necesidad de difundir esto, pero estamos empezando a hacer demos, a hacer canciones, que es algo natural para nosotros; queremos experimentar, darle vida a nuestras canciones", dijo, y contó que parte del encierro de la banda se dará en su propio estudio, que están terminando de construir.