19 Mayo 2006 Seguir en 
El director Ron Howard encara la nada sencilla tarea de comprimir en poco más de dos horas y media de relato cinematográfico una novela de más de 500 páginas, y hay que reconocer que sale bastante airoso de la empresa. La trama imaginada por Dan Brown no es sencilla, y abunda en complicaciones, traiciones, situaciones con desarrollo paralelo en el tiempo y personajes que no resultan ser lo que uno imagina. Para colmo, hay largas explicaciones que no pueden ser evitadas, porque contienen información indispensable para seguir el desarrollo de la narración. Esta historia del semiólogo norteamericano, que es convocado por un policía francés para descifrar el enigma de un asesinato ocurrido en el Louvre, y que termina involucrándose en una investigación que pone en tela de juicio la historia oficial acerca de Jesucristo y de María Magdalena, se convierte, en las manos del realizador, en un relato que interesa al espectador desde el primer momento, y que lo va sorprendiendo con nuevos datos a medida que avanza. El espectador que vaya con la expectativa de asombrarse con explosiones y efectos especiales, o el que no esté acostumbrado a seguir y comprender el texto que dicen los actores, terminará mortalmente aburrido. Pero los que buscan entretenerse con una historia amena, bien llevada, correctamente actuada, aunque sin interpretaciones descollantes (con pequeña ventaja a favor de Ian McKellen), en escenarios cuidadosamente elegidos, se encontrarán con buen material. Absolutamente de ficción, como la novela.
Procedencia: EE.UU. (hablada en inglés y en francés). Director: Ron Howard. Intérpretes: Tom Hanks, Audrey Tautou, Ian McKellen, Jean Reno, Alfred Molina, Paul Bettany, Etienne Chicot, Jürgen Prochnow, entre otros.
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