24 Abril 2006 Seguir en 
Los altos precios del petróleo y los pronósticos de nuevas subas de este combustible para el mediano plazo reavivan el debate sobre la utilización económica de derivados y subproductos de la caña de azúcar, y sobre sus efectos en los países que producen este cultivo en América Latina. José Antonio Cerro, ex secretario ejecutivo del Grupo de los Países Latinoamericanos y del Caribe Exportadores de Azúcar (Geplacea), opina que el momento es el apropiado para que los países azucareros latinoamericanos trabajen en conjunto a fin de desarrollar biocombustibles.
Posibilidades
El especialista comentó que Geplacea realizó estudios sobre la producción conjunta de derivados y subproductos de la caña de azúcar. Estos estudios arrojaron efectos positivos para la relación precios-costos, que destacan las posibilidades de la utilización del alcohol, tanto en mezcla como en motores a 100% de alcohol, y desde el punto de vista ecológico por el hecho de ser un combustible renovable. En este sentido, se comprobó que en términos de productividad la materia prima más eficiente era la caña de azúcar. Otro aspecto que se analizó fue la necesidad de centrar los estudios en las alternativas que combinen los precios del petróleo con los de la caña de azúcar, a fin de detectar los precios a partir de los cuales dicha producción es rentable.
"Todo ello nos lleva al momento actual, donde se dan condiciones significativamente diferentes de las que hubo con anterioridad (para producir biocombustibles), principalmente por el contexto en relación con políticas energéticas como resultado de los precios del petróleo", subraya Cerro. "Es así como comienzan nuevamente a considerarse las posibilidades de diversas materias primas para la fabricación de sustitutos como parte de cambios en las políticas energéticas", remarca. "Una medida concreta para nuestros países sería reflotar la idea de un esquema de cooperación entre todos a partir de nuestras industrias de la caña de azúcar, más allá del considerable aumento actual en los precios internacionales del azúcar, y con la base de la anterior experiencia y conocimiento que tenía Geplacea", destacó Cerro. El objetivo de esta medida sería "la implementación de un programa latinoamericano, e incluso a nivel mundial, que permita la adopción de medidas concretas que, comenzando con la difusión de las posibilidades, pueda llegar a la realización de proyectos que permitirían revitalizar a nuestras industrias azucareras, redefinir su estrategia y fortalecerlas con vista a su desarrollo futuro", concluyó Cerro.
Posibilidades
El especialista comentó que Geplacea realizó estudios sobre la producción conjunta de derivados y subproductos de la caña de azúcar. Estos estudios arrojaron efectos positivos para la relación precios-costos, que destacan las posibilidades de la utilización del alcohol, tanto en mezcla como en motores a 100% de alcohol, y desde el punto de vista ecológico por el hecho de ser un combustible renovable. En este sentido, se comprobó que en términos de productividad la materia prima más eficiente era la caña de azúcar. Otro aspecto que se analizó fue la necesidad de centrar los estudios en las alternativas que combinen los precios del petróleo con los de la caña de azúcar, a fin de detectar los precios a partir de los cuales dicha producción es rentable.
"Todo ello nos lleva al momento actual, donde se dan condiciones significativamente diferentes de las que hubo con anterioridad (para producir biocombustibles), principalmente por el contexto en relación con políticas energéticas como resultado de los precios del petróleo", subraya Cerro. "Es así como comienzan nuevamente a considerarse las posibilidades de diversas materias primas para la fabricación de sustitutos como parte de cambios en las políticas energéticas", remarca. "Una medida concreta para nuestros países sería reflotar la idea de un esquema de cooperación entre todos a partir de nuestras industrias de la caña de azúcar, más allá del considerable aumento actual en los precios internacionales del azúcar, y con la base de la anterior experiencia y conocimiento que tenía Geplacea", destacó Cerro. El objetivo de esta medida sería "la implementación de un programa latinoamericano, e incluso a nivel mundial, que permita la adopción de medidas concretas que, comenzando con la difusión de las posibilidades, pueda llegar a la realización de proyectos que permitirían revitalizar a nuestras industrias azucareras, redefinir su estrategia y fortalecerlas con vista a su desarrollo futuro", concluyó Cerro.
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