18 Abril 2006 Seguir en 
Los científicos lograron una simulación de computadora en tres dimensiones que da una idea de la vehemencia con la que el sismo expulsó a los habitantes de San Francisco de sus camas la madrugada del 18 de abril de 1906.
Las ondas sísmicas se irradian a toda velocidad desde el epicentro ante la costa hasta la ciudad.
Luego de cuatro segundos se ve afectada San Francisco, 30 segundos más tarde se mueve la totalidad de Bay Area, y en 90 segundos el temblor de la tierra alcanza Mendocino, a 300 kilómetros al norte de la falla.
Durante dos años, cuatro grupos de investigadores elaboraron el modelo con computadoras de alta tecnología.
Para ello utilizaron los viejos datos, mapas y mediciones de sus antecesores, que tras 1906 colocaron bajo la lupa a la por entonces poco estudiada falla de San Andrés.
De esta manera, puede simularse ahora el temido escenario del esperado “Big One” en el Bay Area, donde viven seis millones de personas.
Las ondas sísmicas se irradian a toda velocidad desde el epicentro ante la costa hasta la ciudad.
Luego de cuatro segundos se ve afectada San Francisco, 30 segundos más tarde se mueve la totalidad de Bay Area, y en 90 segundos el temblor de la tierra alcanza Mendocino, a 300 kilómetros al norte de la falla.
Durante dos años, cuatro grupos de investigadores elaboraron el modelo con computadoras de alta tecnología.
Para ello utilizaron los viejos datos, mapas y mediciones de sus antecesores, que tras 1906 colocaron bajo la lupa a la por entonces poco estudiada falla de San Andrés.
De esta manera, puede simularse ahora el temido escenario del esperado “Big One” en el Bay Area, donde viven seis millones de personas.










