Los tucumanos lideran los índices de consumo

"Les quema la plata en la mano". Gastan un promedio de $ 30,70 en los supermercados, mientras que la media nacional es de $ 30,20. Para los sectores de menores ingresos, el rubro alimento representa aproximadamente un 55%. El turismo como destino del dinero.

26 Febrero 2006
Bares y restaurantes repletos a toda hora; miles de personas transitando de compras por las calles del microcentro; carritos de supermercados llenos de artículos de primera necesidad, y de otros que no lo son tantos. La idea de que a los tucumanos "les quema la plata en la mano" existe desde hace tiempo, y eso ahora es corroborado por diversos indicadores de la economía y por la visión de especialistas en distintas materias.
Según la Encuesta de Supermercados, elaborada por el Indec, a noviembre pasado, Tucumán lidera -junto a Santa Fe- la venta por persona en supermercados. En promedio, un ticket en este tipo de establecimientos comerciales en nuestra provincia se ubica en $ 30,70, mientras que la media nacional es de $ 30,20. Con 11 bocas de venta, los supermercados radicados en Tucumán generaron en noviembre de 2005 un volumen de operaciones de unos $ 32 millones, cifra que supera a todas las provincias de la región. En ese mismo período, por ejemplo, las nueve bocas instaladas en Salta lograron un nivel de comercialización de $ 18,3 millones.
Comerciantes y supermercadistas de nuestra provincia coinciden en que el consumo en Tucumán tiene sus propias características que lo distinguen de lo que ocurre en otros distritos del país. "Al tucumano, en general, le gusta gastar, y en algunos casos lo que no tiene", comenta el gerente de Tiendas San Juan, Manuel Calviño.
Pero no todos gastan lo mismo. "Para los sectores de menores ingresos, el rubro alimento representa aproximadamente un 55%. En el sector de mayores ingresos, los alimentos inciden en un 25%", dicen Julio Chit y Roxana Laks, de Sociología y Mercado Grupo Consultor. Según relevamientos realizados por esta consultora, a medida de que el tucumano de segmentos medios va cubriendo sus necesidades básicas, incrementa paulatinamente el consumo de productos destinados a mejorar la calidad de vida. Para 2006, las encuestas arrojan que se apunta a consumir electrodomésticos, telefonía de última generación, computadoras, y hasta vehículos nuevos o a mejorar las viviendas.
¿Pero qué lo transforma al tucumano en un comprador más compulsivo que el habitante de cualquier otra provincia del país? La psicóloga Graciela Chamut explica que el aumento del consumismo tiene que ver, en primer lugar con una pérdida de valores, por la cual se privielgia el tener en vez del ser. "La gente trata de ser respetada, admirada, querida, o socialmente incluida a partir de lo que puede mostrar, como objetos o cosas. Esta pérdida de valores tiene su origen en falta de educación y de valoración de la educación formal. Tucumán están en los últimos puestos del ránking de educación formal, sobre todo en el alto índice de analfabetismo", precisa Chamut. La experta también menciona una pérdida de la cultura del trabajo y del esfuerzo. "Nuestros abuelos se sentían orgullosos por lo que habían logrado o por obras realizadas a través de su trabajo. Las generaciones actuales se sienten orgullosas de mostrar objetos (auto, moto, celular, cámara digital, ropa de marca, etcétera)", subraya.
Aunque los habitantes de nuestra provincia no sean los más afectos del país a ahorrar o a previsionar su futuro, lo cierto es que al menos el sector comercial se nutre especialmente cuando el tucumano sale a gastar. Claro, todo esto sostenido por una notoria mejor evolución de la economía, con índices de crecimiento en torno al 9% anual.