07 Enero 2006 Seguir en 
Tel Aviv.- La salida de Ariel Sharon de la escena política dejó un enorme vacío en Israel. El jefe del gobierno sustituto, Ehud Olmert, intentaba ayer que no cundiera el pánico en las filas de su nuevo partido, Kadima ("Hacia adelante"). Tanto los partidarios del primer ministro como sus enemigos se preguntan qué pasará sin Sharon al frente del gobierno. La nueva operación a la que fue sometido ayer, se interpretó como una señal inequívoca del empeoramiento de su estado. Sharon dejó tan sólo una vaga visión a sus herederos políticos para las elecciones de marzo, explicó hoy el diario "Jerusalén Post". "Si hubiera aclarado qué política pretendía seguir, si lo hubiera dicho ante los votantes, habría hecho un gran servicio a nuestra democracia y habría dejado un vacío menor", apunta el análisis. "El objetivo último de Sharon de otorgar a Israel fronteras permanentes ya no va a hacerse realidad. El tiempo se adelantó a ese sueño. La historia fue demasiado lenta para él", continúa. No obstante, mientras Sharon sigue luchando contra la muerte, su nuevo partido, Kadima, sigue fuerte en las encuestas. Según varios sondeos, un tercio de los electores votaría a Kadima, incluso si otro político ocupara el puesto de Sharon. Pero los expertos subrayan que la simpatía por Sharon en su país influyó en los resultados. Olmert se reunió ayer con el ex líder del Partido Laborista, Shimon Peres, ahora miembro de Kadima. La prensa menciona que Olmert quiere apoyarlo para que no vuelva a su anterior partido. También otros miembros del partido se entrevistaron con Olmert y dudan mucho del éxito de Kadima sin Sharon.
En tanto, los negociadores palestinos temen que el vacío político que deja Sharon haga imposible avanzar en el proceso de paz de Medio Oriente. (DPA)
En tanto, los negociadores palestinos temen que el vacío político que deja Sharon haga imposible avanzar en el proceso de paz de Medio Oriente. (DPA)









