Antes de que sonara el silbatazo final parecía que la aventura había terminado. Sin embargo, Marruecos volvió a demostrar que nunca baja los brazos, rescató un empate agónico en tiempo adicional, dominó gran parte del alargue y terminó desatando una enorme celebración al eliminar por penales a Países Bajos para meterse en los octavos de final de la Copa del Mundo 2026.
El seleccionado africano exhibió personalidad y un gran nivel futbolístico para dejar en el camino a uno de los equipos europeos con mayores aspiraciones. Tras igualar 1 a 1 en los 120 minutos, se impuso por 3 a 2 en la definición desde los 12 pasos, con el arquero Yassine Bounou convertido en el gran héroe de la noche al contener el remate de Crysencio Summerville. Ahora, Marruecos buscará seguir haciendo historia cuando enfrente a Canadá el sábado 4 de julio, desde las 14, en el NRG Stadium de Houston, Texas.
El encuentro fue intenso desde el comienzo. La primera situación clara llegó a los 16 minutos y favoreció a los neerlandeses. Summerville desbordó por la derecha y buscó asistir a un compañero, pero la defensa marroquí respondió con firmeza para despejar el peligro.
La respuesta africana no tardó. Tres minutos más tarde, Neil El Aynaoui conectó un preciso cabezazo que obligó al arquero Bart Verbruggen a intervenir con una gran atajada. Apenas un minuto después, el guardameta neerlandés volvió a convertirse en figura al desviar un potente remate de Achraf Hakimi.
Sobre el cierre de la primera etapa, Países Bajos volvió a inquietar. Micky Van de Ven sacó un potente disparo desde fuera del área que parecía colarse junto a un palo, pero Bounou respondió con una espectacular volada para enviar el balón al córner.
En el complemento, Marruecos salió decidido a imponer condiciones. Se adueñó de la posesión y comenzó a generar peligro. A los cinco minutos, Saibari desperdició una ocasión inmejorable al no poder conectar un tiro libre ejecutado por Hakimi. Poco después, el propio lateral sacó un violento remate que se estrelló en el travesaño, reflejando el dominio del conjunto africano.
Sin embargo, cuando Marruecos atravesaba su mejor momento, llegó el golpe de Países Bajos. Tras un largo pelotazo del arquero Verbruggen, Summerville ganó con determinación y asistió a Cody Gakpo, que definió con precisión para establecer el 1 a 0. El tanto estuvo cargado de emoción. El delantero del Liverpool miró al cielo y dedicó el gol a su hijo no nacido, luego de que su pareja confirmara días atrás la pérdida del embarazo de cinco meses. Visiblemente conmovido, recibió el abrazo y el consuelo de todos sus compañeros.
Parecía el golpe definitivo, pero Marruecos no se resignó. Ya en tiempo adicional, Issa Diop apareció en el área para conectar un impecable cabezazo y decretar el 1 a 1.
Durante el alargue, Marruecos volvió a generar las mejores oportunidades para desnivelar. La igualdad persistió y todo se resolvió desde el punto penal.
Allí emergió la figura de Bounou. El experimentado arquero volvió a demostrar por qué es uno de los mejores especialistas del mundo al detener el disparo de Summerville, permitiendo que Marruecos se impusiera por 3 a 2 en la serie y sellara una clasificación tan sufrida como merecida. El sueño africano continúa vivo.






