La candidata de la Concertación quiereromper la tradición en Chile

Michelle Bachelet pretende ser la primera mujer en acceder a la presidencia. El registro de votantes inscriptos voluntarios para los comicios creció en 250.000 ciudadanos.

11 Diciembre 2005
Los chilenos que concurrirán hoy a las urnas están en condiciones de marcar un hito histórico en la política trasandina: permitir que una mujer llegue a la presidencia. No obstante, la candidata oficialista, Michelle Bachelet, obtuvo en las últimas mediciones un 41% en la intención de sufragios lo que, de confirmarse en la votación, no le alcanzaría para evitar una segunda vuelta. Desde la oposición de centro derecha, aparecen con mayores posibilidades de ir a un ballottage Sebastián Piñera, por el partido Renovación Nacional (RN) -con una intención de voto del 22%-, y Joaquín Lavín, por el partido Unión Demócrata Independiente (UDI), con una intención de voto del 19%. Con remotas posibilidades aparece Tomás Hirsch, por el Pacto de Izquierda Juntos Podemos Más -que agrupa a comunistas y grupos dispersos de la izquierda más radical de Chile-, con apenas el 6% de intención de voto.A excepción de Hirsch, los candidatos están de acuerdo en que Chile debe mantener su economía de libre mercado por medio de más tratados de libre comercio, disciplina fiscal y libre flotación cambiaria.
Hoy los chilenos elegirán también a quienes ocuparán 20 escaños del Senado (de un total de 48 miembros) y las 120 bancas de la Cámara de Diputados.
Si bien en algunos aspectos los comicios en el país trasandino no escapan a las generales de la ley de Latinoamérica, tienen algunos rasgos que son peculiares. Mientras el electorado de la Argentina, Perú, Brasil o México se preocupa por la guerra sucia, los insultos y la corrupción durante las campañas políticas, en Chile los votantes se quejaron por la invasión de propaganda visual en calles y plazas. Eso se debe -según los analistas- a que el proceso electoral chileno ha sido uno de los más limpios de la región, pese al intercambio de críticas que son propias a situaciones de esta tipo. Los candidatos no necesitaron comprar espacios televisivos para promocionarse, porque cada uno de ellos pudo participar de una franja gratuita en todos los canales de televisión con tiempos equitativos.
Para votar en Chile es necesario estar inscrito en el registro electoral, lo que puede hacerse a partir de los 18 años. Una vez que la persona se ha registrado el voto es obligatorio, pero la inscripción es voluntaria.
Una buena parte del electorado (están inscriptos 15,5 millones ciudadanos), y en especial los jóvenes entre los 18 y los 29 años (hay inscriptos unos 800.000, sobre un total de casi 2,5 millones) muestra un gran desinterés político, apatía, indiferencia y falta de información. De todas maneras, en general, el registro de votantes inscritos ha crecido este año (se sumaron 250.000 ciudadanos).
El promedio de participación electoral en Chile fue de un 80% en los comicios presidenciales desde 1989.
Ayer, la Corte de Apelaciones de Santiago decidió postergar para mañana la vista del recurso de amparo de la defensa de Augusto Pinochet, que pretende anular los procesamientos contra el ex dictador por el caso "Operación Colombo" (en la que se ejecutó a seis personas).
Pinochet, que tuvo importante influencia en los comicios anteriores, está ahora impedido de participar en estas elecciones, anciano y abrumado por las causas judiciales en su contra.
Con este panorama, todo parece indicar que la democracia chilena se consolida como una de las más fuertes de la región.