La visita del papa León XIV a la Argentina moviliza a las comunidades católicas de todo el país. En Tucumán, los preparativos combinan la oración, la organización de los viajes y la expectativa por un encuentro que, para el arzobispo Carlos Sánchez, representa mucho más que una celebración multitudinaria. “Viene a confirmarnos en la fe, a alentarnos en la esperanza y a encendernos el corazón en ese entusiasmo misionero”, resumió en diálogo con LG Play.
El prelado tucumano será parte de las actividades previstas durante la visita y viajará junto con el cardenal Luis Héctor Villalba. Aunque ninguno de los dos conoce personalmente a León XIV, Sánchez contó que su compañero de viaje vive estos días con especial entusiasmo. “Él tiene un entusiasmo impresionante porque no lo conoce al Papa. Yo siempre le digo que va a estar muy cerquita, casi al lado, porque es cardenal. Nosotros vamos a estar un poco más lejos”, comentó entre risas.
La Iglesia tucumana también tendrá representantes en distintas celebraciones. La mayoría de las comunidades que organizaron viajes se trasladará a Córdoba para participar de la misa masiva. También viajarán los seminaristas con sus formadores y un grupo de sacerdotes que acompañará a las parroquias y los movimientos. En Buenos Aires, en tanto, estarán algunos representantes de la Pastoral de Juventud, invitados a participar de la vigilia de jóvenes.
La delegación provincial tendrá además una participación particular en las ceremonias. Diego Soria, uno de los diáconos recientemente ordenados, fue invitado a prestar el servicio diaconal durante la misa en Córdoba. También estarán los integrantes del grupo Olmos, que participarán con su música. Otros miembros del equipo sinodal fueron convocados para el rezo de vísperas junto con los obispos.
Mientras tanto, la preparación espiritual ocupa un lugar central en las comunidades. Sánchez contó que intensificaron las oraciones por la salud del Pontífice, especialmente después de la intervención quirúrgica que atravesó durante el período de preparación de la visita. “Gracias a Dios, se lo ve bien, saludable y entusiasta”, señaló. También se distribuyen los materiales enviados por la Conferencia Episcopal Argentina para acompañar la llegada del Papa.
Un regalo
Sánchez no llegará con las manos vacías al encuentro. Llevará un rosario confeccionado por un artesano tucumano que recibió como obsequio del Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán. Según contó, le pidieron que se lo entregara al Papa en nombre de todos los tucumanos, no solamente de los vecinos de la capital.
“Voy a poner ese pequeño obsequio en manos del papa León. Es un rosario muy bonito, realizado por un orfebre tucumano”, relató. Para el arzobispo, será una manera de acercarle al Pontífice una expresión de la fe y del cariño de la comunidad local.
Esa representación tiene para Sánchez un significado especial. Como pastor de la Iglesia tucumana, siente que su encuentro con León XIV también será una oportunidad para transmitirle el afecto de quienes no podrán viajar. “Quiero saludarlo y llevarle el cariño de todos los tucumanos. Tenemos una fe simple, sincera, auténtica y hermosa”, expresó.
Una visita pastoral, más allá de los mensajes políticos
En medio de las expectativas sobre el contenido del discurso papal y las posibles definiciones sobre la realidad argentina, Sánchez puso el acento en el carácter pastoral del viaje. Consideró que León XIV llegará para acompañar a las comunidades católicas y alentarlas a fortalecer los vínculos sociales.
“Creo que este es un viaje pastoral. Como pastor universal viene a pastorear a su pueblo que peregrina aquí en Argentina, como también lo hará en Uruguay y Perú”, explicó.
Desde su mirada, el Pontífice buscará alentar el crecimiento de la fraternidad y la unidad, además de invitar a vivir mejor los valores culturales y cristianos arraigados en la sociedad. También destacó la diversidad de los encuentros previstos, que incluirán a sectores vulnerables, personas privadas de libertad, representantes del mundo del trabajo, otras iglesias cristianas y religiones, además de autoridades políticas y diplomáticas.
“Creo que viene a traer la luz del Evangelio y de la doctrina social de la Iglesia para cada una de esas situaciones”, sostuvo.
Una de las expectativas del arzobispo es que el paso de León XIV por el país pueda renovar el vínculo de los argentinos con la Iglesia. Sánchez cree que su presencia puede reavivar una fe que, en medio de las preocupaciones y las dificultades cotidianas, a veces queda relegada.
“Va a encender el corazón, a soplar ese fueguito que a veces queda un poquito apagado, debajo de muchas cenizas de preocupaciones, dificultades y situaciones de vida”, describió.
Sin embargo, advirtió que el desafío será sostener ese impulso una vez que el Papa se haya marchado.
En Tucumán, ese camino ya tiene algunas instancias previstas. La Iglesia realizó una asamblea de Pastoral Familiar y prepara encuentros de Pastoral de Juventud y de Pastoral de la Salud. “Queremos estar iluminados y conducidos por la palabra del Papa, que viene a alentarnos en las distintas situaciones de vida que nos toca acompañar cotidianamente en nuestro querido Tucumán. Queremos que no sea un fuego artificial, que no quede solamente en decir qué bonito fue que vino el Papa y después se fue”, manifestó Sánchez.











