Resumen para apurados
- Especialistas difundieron una guía para realizar el mantenimiento del aire acondicionado en el hogar antes del verano, con el fin de optimizar su uso y evitar gastos técnicos.
- El método incluye cortar la energía, lavar filtros y carcasas, y despejar radiadores y desagües, protegiendo siempre los componentes eléctricos y los conductos de gas refrigerante.
- Un mantenimiento adecuado reduce el consumo eléctrico, previene roturas costosas y prolonga la vida útil del equipo refrigerante ante las altas temperaturas estivales.
La temporada de calor se acerca y con ella el aire acondicionado se vuelve uno de los artefactos más usados. La primavera en Tucumán parece estar retrasando los días de temperaturas elevadas. Por eso, antes de entrar de lleno en el verano, se debe hacer el mantenimiento correspondiente del equipo refrigerante.
Ante la necesidad de mantenimiento o reparación, la primera salida para la mayoría es consultar con un técnico o un especialista que conozca mejor el equipo. Pero hay algunos ajustes para los que no es necesario gastar en una consulta. Por el contrario, pueden hacerse en casa tomando los recaudos necesarios.
Limpieza en casa: interior del aire acondicionado
El especialista español en electrónica, Ángel Blázquez, compartió en su canal de YouTube un detallado paso a paso para hacer una limpieza intensiva del aire acondicionado. El primer paso para él, siempre, es bajar la llave y cortar la electricidad de toda la casa. Una vez hecho, se debe esperar al menos dos minutos antes de empezar con el trabajo.
El paso más conocido es la limpieza de los filtros, pero no es lo único que puede hacerse en casa. Las placas de filtros están debajo de la tapa principal del equipo. Se pueden lavar en la ducha o en cualquier bacha. Se frotan con un poco de jabón y un cepillo suave desde la parte interior para que el polvo salga hacia afuera. Para secar, dejar a la sombra, ya que los filtros son plásticos y pueden deformarse con el calor.
Algunos aires acondicionados split llevan también un filtro pequeño color verde o negro. Son los purificadores. Pero no se lavan, sino que se cambian directamente cuando están saturados.
Limpieza intensiva del aire acondicionado
Los filtros, según explica Blázquez, solo retienen las partículas más gruesas del polvo. Pero hay basura minúscula, grasa y humedad que igual llegan hasta la parte más interna. Por eso es importante hacer una limpieza más exhaustiva. Para ello es necesario quitar la tapa superior del equipo. Luego, se deben buscar los tornillos –que suelen estar ocultos bajo tapones de goma en la parte inferior del aparato– que salen haciendo palanca.
Las tapas de la carcasa suelen estar sujetas con un simple clic. La parte de arriba se retira tirando hacia abajo –hacia donde esté la persona–. Una vez sueltas las grapas, la carcasa sale sola. La paleta que dirige el aire también puede doblarse por el medio un poco y sale.
En el interior está el evaporador, un radiador metálico con láminas muy finas que cortan. Este se puede levantar y pasar un cepillo de paño para sacar la suciedad acumulada. Es importante tener cuidado de no romper las cañerías que llevan gas.
Debajo es normal encontrar barro marrón oscuro o casi líquido. Este hace que se tape el desagote y que el agua caiga hacia el interior del hogar. Este debe quitarse con paños o papel seco. Una vez retirado, se puede pasar un paño apenas humedecido.
Limpieza en casa: exterior del aire acondicionado
La parte exterior de la unidad también puede limpiarse en casa. Para ello hay que sacar la carcasa. Se quitan los tornillos de la tapa superior y, luego, el resto de tornillos de la carcasa. Las hélices quedarán expuestas. Son tres o cuatro aspas grandes. Pueden retirarse quitando los tornillos que la sujetan. Pero también se pueden limpiar directamente en su lugar.
Quitarlas hará más fácil la limpieza del radiador. Un radiador sucio, con pelusas, hará que el compresor trabaje a fuerza, gaste más y tenga menor vida útil. La limpieza del condensador se hace con agua directamente. Puede usarse una manguera. El chorro debe apuntar directo y no de costado para no doblar la parte metálica, que es frágil.
Una precaución importante es la que debe tenerse con la caja eléctrica lateral. Esta no debe mojarse ni tocarse con manos o herramientas porque puede guardar carga eléctrica aunque esté la luz cortada. Esa zona se tapa con plástico para no mojarla y poder trabajar con tranquilidad. Los tubos de cobre, la llave de gas y el circuito de gas refrigerante tampoco deben tocarse.
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