La nieve y la escasa visibilidad complican la búsqueda de Raúl Moyano

Hernán Parajón explicó que el operativo en el Ñuñorco Grande depende de una mejora climática para ampliar el rastrillaje en procura del hombre desaparecido hace 13 días.

UNA PAUSA. Rescatistas intercambian opiniones sobre cómo seguir adelante con la búsqueda.
UNA PAUSA. Rescatistas intercambian opiniones sobre cómo seguir adelante con la búsqueda.

A 13 días de la desaparición de Raúl Moyano en el cerro Ñuñorco Grande, las condiciones climáticas siguen siendo el principal obstáculo para los rescatistas. La nieve en la cumbre, la neblina y las bajas temperaturas dificultan los rastrillajes y reducen las posibilidades de cubrir nuevas áreas del terreno. “De los 12 días que llevamos, sólo tuvimos dos con sol”, explicó Hernán Parajón, responsable del grupo de rescatistas.

El operativo de ayer concluyó sin resultados positivos. Trabajaron alrededor de 20 a 25 personas, entre efectivos de Bomberos de Monteros, Gendarmería y otros integrantes del dispositivo de búsqueda. La planificación de las próximas jornadas dependerá de la evolución del tiempo, aunque los equipos esperan aprovechar una ventana de mejores condiciones prevista para mañana y el miércoles.

Parajón explicó que ya están identificadas las áreas probables para continuar los rastrillajes. La estrategia contempla recorrer filos que nacen en sectores ubicados aproximadamente a dos tercios de la altura del cerro y descienden hacia el sureste. Si el clima lo permite, se prevé utilizar nuevamente el helicóptero para llegar a los puntos previstos y ampliar la cobertura del terreno.

La posibilidad de incorporar nuevas herramientas al operativo es reducida mientras persistan las condiciones actuales. Según Parajón, los drones no pueden volar con este tiempo y los perros de búsqueda tienen dificultades para desempeñarse en un terreno montañoso tan extenso y exigente.

El responsable del grupo señaló que se convocaron perros de Tucumán y Catamarca, e incluso se los trasladó en helicóptero hasta la zona de búsqueda. Sin embargo, los animales se agotaron rápidamente y dejaron de ser efectivos. “Son herramientas precisas, pero muy limitadas al mismo tiempo para lo que estamos queriendo trabajar”, sostuvo.

El rescatista explicó que la extensión del terreno, los desniveles y las dificultades de desplazamiento impiden que los equipos cubran grandes superficies en poco tiempo. A eso se suman el suelo resbaladizo, las fuertes pendientes y el frío, factores que aumentan el desgaste físico y reducen los niveles de atención de quienes participan del operativo.

La visibilidad también representa un problema para la orientación y la comunicación entre los grupos. Parajón advirtió que, con una neblina tan densa, la propagación del sonido es muy limitada y resulta difícil ubicarse en el terreno. En esas condiciones, incluso los silbatos utilizados en las búsquedas deben tener características específicas para que su sonido pueda percibirse mejor.

HELADO. La zona del campamento base fue afectada por una nevada. HELADO. La zona del campamento base fue afectada por una nevada.

A pesar de las dificultades, Parajón destacó el compromiso de las personas que participan de la búsqueda. Según contó, algunos integrantes de los organismos oficiales solicitan permanecer en el operativo aun cuando les corresponde rotar, mientras que los voluntarios se organizan para ingresar al cerro, trabajar durante uno o dos días, descansar y regresar.

“Muchos me dicen que no duermen”, relató el responsable del grupo, sorprendido por la preocupación de personas que, en algunos casos, ni siquiera conocían a Moyano.

Consultado sobre la envergadura del operativo, Parajón recordó el caso de Alejandro Sorondo, cuya búsqueda se extendió durante 16 días en el cerro Dos Lagunas, en los Nevados de la Conquista. En aquella oportunidad participaron tres helicópteros, uno de Córdoba, otro de Gendarmería y uno de Tucumán. Sorondo fue encontrado sin vida a unos 5.000 metros de altura.

Diferencias meteorológicas

El rescatista aclaró que la comparación debe contemplar las diferencias meteorológicas. En el caso de Moyano, la escasez de jornadas soleadas dificulta considerablemente el trabajo. Aunque el dispositivo podría ampliarse con más personal y profesionales, advirtió que sumar recursos no garantiza mejores resultados si no mejoran las condiciones ambientales.

Por eso, las próximas jornadas serán determinantes para definir el alcance de los rastrillajes. El objetivo es aprovechar cualquier mejora del tiempo para avanzar sobre los sectores ya delimitados y sostener la búsqueda de Moyano en una montaña que, hasta ahora, no ha dado respuestas.

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