La impunidad precede a los crímenes contra periodistas

Las amenazas que no se investigan, el hostigamiento desde el poder y el avance del crimen organizado alimentan la violencia contra la prensa. Expertos reunidos en Bogotá advirtieron sobre la creciente vulnerabilidad del periodismo regional.

CLIMA AGRESIVO QUE VA INCREMENTÁNDOSE. Los panelistas Pedro Vaca, Adriana León y Sofía Jaramillo y el moderador Roberto Rock.
CLIMA AGRESIVO QUE VA INCREMENTÁNDOSE. Los panelistas Pedro Vaca, Adriana León y Sofía Jaramillo y el moderador Roberto Rock.

La impunidad en los crímenes contra periodistas comienza mucho antes de los asesinatos. Se manifiesta en amenazas que nadie investiga, campañas de desprestigio, agresiones digitales y mecanismos de protección ineficaces. Esa fue una de las principales conclusiones del panel “Crímenes sin justicia: la impunidad que amenaza al periodismo”, realizado durante la 82ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en Bogotá.

Participaron Sofía Jaramillo, directora ejecutiva de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) de Colombia; Adriana León, directora de Libertades Informativas del Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS) de Perú; y Pedro Vaca, ex relator especial para la Libertad de Expresión de la CIDH. Moderó Roberto Rock, director de La Silla Rota y ex presidente de la SIP.

Lo que nadie investiga

Jaramillo señaló que en Colombia un periodista recibe amenazas, en promedio, cada dos días. Muchas quedan sin investigar, lo que facilita nuevas agresiones. Recordó el caso de Rafael Moreno, asesinado en 2022 después de denunciar cerca de 40 amenazas vinculadas con sus investigaciones sobre corrupción. Desde 1977, Colombia registra 172 periodistas asesinados.

León describió el avance del crimen organizado sobre el periodismo peruano. El narcotráfico, la minería ilegal y otras actividades criminales generan territorios donde los periodistas disponen de información relevante, pero temen publicarla. “Hace apenas unos días tuve que comprar tres chalecos antibalas para periodistas peruanos”, reveló. El IPYS ha debido fortalecer sus programas de protección, incluidos refugios temporales.

El poder y sus discursos

Vaca advirtió sobre la estigmatización del periodismo desde las máximas autoridades políticas. “Es difícil encontrar hoy un país del continente donde la figura presidencial no esté estigmatizando de alguna manera la labor periodística”, afirmó. Esos discursos, sostuvo, favorecen las agresiones y el hostigamiento digital. Jaramillo agregó que generan temor y autocensura incluso entre periodistas que no son atacados directamente.

Para combatir la impunidad, Vaca propuso ampliar los tres pilares tradicionales —prevenir, proteger y perseguir a los responsables— con una cuarta dimensión: defender las condiciones democráticas que permiten ejercer el periodismo. Sin independencia judicial y separación de poderes, advirtió, la protección resulta insuficiente.

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