Resumen para apurados
- Usuarios de X reflotaron un consejo de Elon Musk de 2022: elevar la cabecera de la cama con libros para reducir el reflujo gástrico y mejorar la calidad del sueño.
- La técnica de cama inclinada cuenta con respaldo clínico: diversos estudios médicos comprobaron que usar la gravedad disminuye la acidez sin requerir fármacos.
- Si bien es una solución accesible y eficaz, los especialistas advierten no superar los diez centímetros de inclinación para evitar problemas lumbares o circulatorios.
Un usuario de X (ex Twitter) reflotó un posteo de Elon Musk, dueño de la red social, que escribió en 2022. El multimillonario interactuó con los usuarios en aquella ocasión sobre dormir. El consejo que dio sorprendió porque Musk nombró el recurso más simple al que recurre. No se acerca ni remotamente a soluciones basadas en tecnología de punta y diseños industriales, aunque combinados con ellos, lo simple se convierte en pura efectividad conciliadora del sueño.
El empresario reveló la técnica casera que aplica para combatir la acidez y mejorar la calidad del sueño: elevar la cama utilizando una pila de libros. “Elevar la cabecera de la cama unos 5 centímetros y no comer 3 horas antes de acostarse para mejorar la calidad del sueño”, fue la sugerencia del sudafricano.
¿De qué se trata?
Esos son los beneficios de la denominada “terapia de cama inclinada” para frenar el reflujo y los dolores de cabeza. El usuario le consultó directamente al empresario: “¿Puede inclinarse todo el conjunto o solo se eleva la cabeza?”. Fue en ese momento cuando Musk respondió. “Solo apila algunos libros debajo de la sección de la cabecera del armazón de la cama. Toda la cama debería tener una ligera inclinación hacia abajo en dirección a tus pies. Ayuda con la digestión y la reducción del reflujo ácido del estómago”, completó la recomendación.
¿De dónde surge?
A pesar de lo informal del consejo, la sugerencia de Musk cuenta con un respaldo médico sólido. Fue popularizada por el ingeniero británico Andrew K. Fletcher, quien propuso la teoría de que aprovechar la gravedad durante el sueño ayuda a mejorar la circulación de fluidos corporales (sangre, linfa y líquido cefalorraquídeo). Un estudio publicado en el Journal of Gastroenterology and Hepatology (2012) indicó que el 65% de los participantes reportó una mejora sustancial en la calidad del sueño y los episodios de reflujo prolongado se redujeron de un promedio de 3,1 a 1,2 por noche.
Una revisión clínica en BMC Gastroenterology (2021) sintetizó cinco ensayos con más de 200 pacientes. Los investigadores concluyeron que la elevación de la cabecera constituye una alternativa económica, segura y no farmacológica sumamente eficaz contra la acidez nocturna.
Especialistas en medicina basada en la evidencia señalan que elevar la cabecera aprovecha la gravedad para impedir que el contenido estomacal fluya en sentido contrario, reduciendo la exposición ácida en el esófago durante las horas de reposo.
Simple y barato, más complejo y caro
Musk utiliza también tecnología de alta gama para dormir mejor. El director de la automotriz Tesla ha confirmado en varias ocasiones que utiliza una funda de colchón inteligente llamada Eight Sleep Pod. Este dispositivo regula térmicamente la cama y monitorea las fases del sueño y tiene un costo aproximado de casi U$S 2.000 y demanda suscribirse a una aplicación.
Pese a sus beneficios digestivos, los expertos advierten que una inclinación excesiva puede resultar contraproducente para la salud postural y circulatoria. En una investigación publicada en 2020 en revistas especializadas de gastroenterología, pacientes que durmieron durante seis semanas con la cama inclinada 20 centímetros mostraron mejoras en la acidez, pero más del 50% reportó efectos adversos. En la lista se apuntaron: deslizamiento continuo hacia los pies de la cama durante la noche, dolores en la zona lumbar y el cuello e hinchazón en pies y tobillos a causa de la presión venosa acumulada.
Un 25% de los participantes de dicho ensayo debió abandonar el tratamiento debido a la incomodidad física. Por este motivo, los profesionales recomiendan no excederse con la altura de los libros o soportes y comenzar con una inclinación moderada (de 5 a 10 centímetros) para obtener el beneficio digestivo sin alterar el descanso ni la postura.







