Resumen para apurados
- Especialistas en salud advierten que contener un estornudo puede dañar los oídos y perforar tímpanos debido al brusco aumento de presión en las vías respiratorias.
- El aire viaja a 70 km/h; bloquearlo fuerza a bacterias y presión hacia el oído medio por la trompa de Eustaquio, causando infecciones, sangrado nasal o daños oculares.
- Los médicos recomiendan liberar siempre el estornudo de forma natural para prevenir pérdidas de audición irreversibles, sobre todo ante el aumento estacional de alergias.
Estornudar es una reacción natural del organismo frente a la irritación de las vías respiratorias. Aunque suele durar apenas unos segundos y generalmente no representa un problema para la salud, intentar contener un estornudo puede generar consecuencias inesperadas debido a la presión que se acumula en el interior del cuerpo.
El estornudo aparece cuando las membranas mucosas de la nariz o la garganta se irritan. Entre las causas más frecuentes se encuentran las alergias al polen, el moho, el polvo y la caspa. En estos casos, es habitual que una persona pueda estornudar varias veces durante el día.
Por qué no es recomendable aguantar un estornudo
El estornudo tiene como función expulsar del organismo partículas y microorganismos que ingresaron al sistema respiratorio. Para hacerlo, genera una importante presión de aire que permite que esas partículas salgan por la nariz y la boca.
Según explica MedlinePlus, contener un estornudo al cerrar al mismo tiempo la boca y las fosas nasales puede aumentar la presión dentro de las vías respiratorias. Esto puede favorecer que microorganismos se desplacen hacia otras zonas, entre ellas el oído medio.
Las vías respiratorias tienen conexión con los oídos a través de la trompa de Eustaquio. Por este motivo, retener la expulsión del aire puede contribuir a una infección en el oído medio.
Qué lesiones puede provocar contener un estornudo
La fuerza que interviene durante un estornudo es considerable. Las partículas pueden ser expulsadas a una velocidad cercana a los 70 kilómetros por hora y alcanzar una distancia de hasta ocho metros.
Cuando se intenta bloquear esa salida de aire, la presión puede afectar estructuras delicadas. Entre las consecuencias mencionadas se encuentran lesiones en los tímpanos y pequeñas hemorragias que pueden comprometer la audición, ya sea de manera temporal o irreversible.
La presión también puede afectar pequeños vasos sanguíneos. Esto puede provocar sangrado nasal o pequeñas hemorragias en la conjuntiva, que se manifiestan como una mancha roja sobre la parte blanca del ojo.
Estornudos frecuentes: cuándo pueden aparecer
Las personas que tienen alergias pueden experimentar numerosos estornudos a lo largo de una jornada, especialmente durante la primavera, cuando determinados alérgenos están presentes en el ambiente.
Aunque estornudar muchas veces puede resultar agotador y generar preocupación, el estornudo en sí mismo es una respuesta normal del organismo. Se produce como mecanismo para intentar eliminar partículas que ingresaron y entraron en contacto con las mucosas del sistema respiratorio.
Por eso, más que intentar detenerlo cerrando la boca y la nariz, lo importante es permitir que el estornudo se produzca de manera natural.









