Los países de la Organización de Estados Americanos (OEA) acordaron crear un grupo voluntario de miembros para intentar un diálogo con Nicaragua, aislada políticamente ante la deriva autoritaria de su gobierno. Nicaragua es gobernada por el ex guerrillero sandinista Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo. Ortega anunció hace meses que dejaría de celebrar elecciones. A inicios de septiembre, la Asamblea nicaragüense excluyó a la oposición mediante una reforma electoral.
Reunidos en sesión extraordinaria en Washington, cancilleres y representantes de 32 países activos de la OEA se declararon “profundamente preocupados” por “el continuo desmantelamiento de la democracia representativa en Nicaragua”, según el texto final.
El objetivo del grupo de negociación que crearon es buscar un “diálogo rápido y directo con las autoridades”. Se dieron 60 días para que entregue sus conclusiones. “Lo más importante es buscar el diálogo con los que mandan, para honrar el espíritu de cooperación en esta región”, declaró el secretario general de la OEA, Albert Ramdin.








