Teatro: “‘El Penante’ es un viaje íntimo hacia los rincones de la memoria”

Manuel Maccarini parte de un personaje real en el unipersonal interpretado por Marcos Zerda.

CONFLICTO. “El Penante” expone a un hombre a recuerdos oscuros.
CONFLICTO. “El Penante” expone a un hombre a recuerdos oscuros.
Hace 6 Hs

“El Penante” surge de una pregunta simple pero incómoda: ¿qué hacemos con aquello que nos pesa? “Es un intento de poner en escena ese peso, mirarlo y transformarlo”, afirma Manuel Maccarini, autor y director de la obra teatral que se estrenará esta noche a las 21.30 en la sala Julio Ardiles Gray de El Círculo de la Prensa (Mendoza 240).

El unipersonal es interpretado por Marcos Zerda, con la dirección actoral de Jorge de Lassaletta. “Propone un viaje íntimo y visceral hacia los rincones más ocultos de la memoria. Un cuerpo que recuerda, resiste y se pregunta qué significa cargar con una historia que no siempre elegimos, en un planteo escénico que combina palabra, acción física y una estética minimalista que potencia la tensión entre lo que se dice y lo que se calla”, señala Maccarini a LA GACETA.

- ¿Cómo nació la obra?

- Parte de una historia real. Se trata de un indigente, un “chico de la calle” que nos interpela para contarnos su historia, tan increíble que, a las claras, advertimos que nos hallamos ante un fabulador. Pero su relato tiene intersticios que nos permiten penetrar en la verdadera vida del sujeto. A la manera de un puzzle, que podemos ir armando para desentrañar su verdadera y dolorosa realidad.

- ¿Con qué estética se identifican?

- La propuesta se inscribe en una línea de teatro contemporáneo que explora la identidad, la violencia simbólica y los mecanismos de supervivencia emocional. Dialoga con la realidad social desde un lenguaje poético y corporal, invitando al espectador a una experiencia cercana y reflexiva.

- ¿Cómo distribuyeron las tareas con De Lassaletta?

- La labor de Jorge es accionar al Penante en esa descarnada dualidad. Tejer sobre la fábula que cuenta, los quiebres por donde se filtra la identidad escindida, negada: la locura, pero no expresada con mera locura, sino en la frontera de la incertidumbre.

- ¿Qué es recordar?

- Es rehacer la memoria. En el caso del Penante no hay intensión de hacerlo sino de negar, borrar la memoria, instalarse en un limbo ficticio. Ir hacia la memoria lo expondría, enfrentándolo a la verdad de su realidad tormentosa. La ficción-real que construyó, de hecho, le atraviesa cuerpo y alma y lo modifica como en un caleidoscopio. No puede organizar su mente y el cuerpo explota con su conducta visceral. Hay absoluta corporeidad, cuestión que maneja Jorge con su intervención creadora.

- ¿Hay un rango colectivo de su planteo?

- No se considera una identidad colectiva, sino individual. No social, sino psicológica. Es un individuo que no se considera persona, sino personaje. Y como tal, requiere de un autor que lo cree. Es un ser caído, un espejo multiplicado en fragmentos y que, en tal incompletud, nos pide reescribirlo. Es en este punto donde se puede establecer una clara correspondencia metateatral: el teatro como espejo de la vida; o la vida como reflejo del teatro.

Además, en la sala Luis Franco de ese complejo, a la misma hora se repondrá “Archivo Ramona”, dirigido por Raúl Reyes y con Fabricio Lorenzetti, José López Gramajo, Lucila Ale y Nicolás Rivas.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios