Resumen para apurados
- En San Isidro, Leopoldo Luque declaró este martes en el juicio por la muerte de Maradona y negó haber sido su médico de cabecera para desligarse de la acusación penal.
- Con un PowerPoint, el neurocirujano afirmó que solo hacía seguimiento quirúrgico y cruzó a la coordinadora de la prepaga tras ser señalado como responsable de la internación.
- Esta última indagatoria antecede a los alegatos finales del juicio, donde el tribunal definirá las responsabilidades penales del equipo médico por el deceso del astro.
El neurocirujano Leopoldo Luque brindó este martes su undécima declaración indagatoria en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. A pocas horas del inicio de los alegatos ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de San Isidro, el principal acusado recurrió una vez más a una presentación en PowerPoint para remarcar los límites de sus funciones técnicas y asegurar que el fallecimiento del astro respondió a un “evento súbito, agudo e impredecible”.
El neurocirujano Leopoldo Luque brindó su última declaración indagatoria previa a los alegatos en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. A lo largo de casi una hora frente a los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de San Isidro el principal imputado buscó desligarse de las decisiones médicas tomadas durante la internación domiciliaria y remarcó: “Maradona murió de un evento súbito, agudo e impredecible. Yo no tengo dudas con eso”.
Al iniciar su testimonio, Luque se enfocó en responder a las acusaciones sobre los audios incorporados a la causa y desmintió cualquier especulación sobre su interés personal o económico en torno al "10". “Quisieron decir que yo hablaba de Diego como con desprecio, como que no lo quería, y quiero demostrar que todo lo contrario. A mí no me favorecía como médico estar con él. Yo no estaba con él por fama o dinero. Estaba porque lo amaba. Es algo interno y una admiración que muchos de los que estamos acá le seguimos teniendo”, afirmó ante el tribunal.
En ese sentido, describió lo complejo que resultaba el trato cotidiano con el astro futbolístico y reveló un intento desesperado por alejarlo de su entorno durante el aislamiento de 2020: “Ayudarlo tiene un precio. En ese momento yo era medio confianzudo con Maradona. Cuando te acercabas un poquito de más, él era tipo: ‘Yo soy Maradona, no te acerques tanto’ y eso me hacía sentir mal. En pandemia le dije a Matías Morla que me lo quería llevar a mi casa. Mi última carta era llevármelo. Yo quería que esté con una familia normal. Mi familia es básica. Para mí le podía hacer bien”.
En el plano estrictamente médico, el profesional negó haber ejercido como director del tratamiento o médico clínico en la vivienda del barrio San Andrés, ubicando el quiebre de su rol tras la internación en la Clínica Olivos. “Yo era uno de sus médicos de confianza sin duda, le gestionaba médicos y consultas a Diego, eso lo vieron. Cuando lo trasladaron a Olivos no me permitieron operarlo. Y yo de ahí pasé de ser el tipo que tomaba decisiones sobre él de manera independiente a dejar de ocupar ese lugar”, explicó.
Frente a las declaraciones de otros acusados, Luque rechazó haber asumido formalmente la conducción del equipo asistencial: “Yo le hacía un seguimiento de neurocirugía. Cosachov dice que yo soy su médico de cabecera pero yo lo asumo como una deferencia. Yo nunca asumí ese rol, no está en los papeles. A mí nadie me consultaba nada porque yo no estaba haciendo ese tratamiento. Si al paciente se le pudría la cabeza, al que me iban a mirar era a mí, pero sin dudar, porque yo me encargaba de esa área. Pero yo no puedo controlar otras especialidades porque si no la medicina sería imposible”.
Hacia el final de su intervención, el neurocirujano le contestó a Nancy Forlini, coordinadora médica de la prepaga, quien minutos antes había afirmado que todas las decisiones dependían de Luque y Cosachov. “Forlini permanentemente dice ‘los médicos tratantes’. Habla con Cosachov, no tiene comunicación conmigo y cuando habla con el resto dice ‘los médicos tratantes’. Es muy fácil decir que yo estoy a cargo de todo, es lo más fácil que hay. Ahora, las pruebas muestran otra cosa”, retrucó.
Antes de retirarse a su asiento sin preguntas por parte del tribunal, Luque concluyó su descargo reivindicando su colaboración a lo largo de toda la causa penal: “Yo siempre actué de buena fe. De mí se sabe todo. Y no es que mi teléfono lo tuvieron que mandar a algún lado para que se abra, di mi clave”.










