La importancia de las muestras del campo
En el país en general, y en Tucumán en particular, se desarrollan múltiples actividades agrícolas y ganaderas. El solo hecho de listarlas resulta casi imposible; mucho más dar detalles sobre estas. Allí radica la importancia de las exposiciones: en esas muestras el ciudadano común puede interiorizarse de lo que implica el trabajo rural. La Expo y el Congreso Internacional de Drones son buenos ejemplos.
En general, la ciudadanía sabe que nuestro Tucumán es una provincia con gran diversidad climática y, por ende, con una gran diversidad agroecológica que le permite producir una infinidad de alimentos de todo tipo.
Estas actividades se desarrollan desde hace muchísimos años, y los sectores involucrados en las diferentes actividades del campo dieron, en numerosas oportunidades, muestras cabales de que saben producir.
Los cultivos de soja, de trigo, de maíz, de caña de azúcar, de limones y de pasturas -con sus correspondientes rodeos de ganado-, los frutales de todo tipo, las plantaciones hortícolas y la otra diversidad de alimentos y de productos manufacturados son conocidos en el mercado nacional y, muchos, en el internacional.
La naturaleza le brinda a nuestro país una diversidad agroclimática variada que permite producir una infinidad de productos agropecuarios, y los productores dedicados a esa tarea supieron aprovechar esta ventaja.
Si tomamos desde La Quiaca, en el norte, hasta el extremo sur de la Patagonia, en esa inmensidad de territorio se puede ver lo que estamos afirmando y darse cuenta de que la Argentina es una potencia productiva como pocas en el mundo.
Al lado de lo que se produce, por supuesto, están las instituciones de investigación, de desarrollo y de extensión que siempre estuvieron junto al productor y ayudaron con su trabajo a que los productores crecieran y se desarrollaran.
Nuestra historia productiva de alimentos es muy grande y vasta; y detallar cada una de sus etapas sería imposible desde esta columna de opinión. Pero sí podemos decir que nuestro país tiene una diversificación productiva muy importante, y que muchas veces vale la pena, aunque sea de manera acotada, tener algo de información o de conocimiento sobre cómo se desarrollan las distintas actividades agrícolas y ganaderas en la Argentina.
Ante estas circunstancias, un habitante simple y sencillo al que le interese conocer alguna actividad productiva, o un productor que quiera conocer nuevas tecnologías o tendencias, solo puede verlo en una muestra que aglutine todas las actividades; y en esto, las exposiciones agrícolas y ganaderas sirven para ese fin.
En estos días, el ciudadano común y los productores tuvieron la oportunidad de visitar la nueva muestra Agroganadera, Expo Rural, en su 61ª edición, en los predios de la Sociedad Rural de Tucumán, a la cual también se sumó el Congreso Internacional de Drones, algo totalmente novedoso, que permitió conocer la mejor tecnología del mundo en esta nueva herramienta tecnológica.
En estas exposiciones, como también en la Expo Apronor y en la AgroSur -todas muestras tucumanas-, se ve el esfuerzo del sector, acompañado por el Estado nacional y los estados provinciales, que nuevamente están presentes con sus diferentes organismos e instituciones. Estas muestras agropecuarias suelen ser un escenario que debe servir como una vía de comunicación para poder encontrar las diversas soluciones posibles a los problemas que actualmente tiene el productor agrícola y ganadero nacional, para lograr una mayor competitividad y para seguir produciendo como lo hace año tras año, sin importar cómo fue el resultado final de un año o de un cultivo.
Las autoridades gubernamentales, tanto nacionales como provinciales, que estuvieron presentes en la exposición, son las que deciden cuál es la política agropecuaria que nos rige y nos regirá, y a la vez las que deciden qué obras públicas -como caminos, rutas, escuelas, pavimento, cloacas y otras de diversa índole- se construirán o se repararán, y que sirven para que el sistema productivo funcione. Lo cierto es que todo esto se hace con fondos que el Estado recauda todos los meses, en buena parte, del propio sector productivo.
Recorrer una muestra rural permite observar en sus stands muchos de los rubros productivos existentes en el país, lo que demuestra que, a pesar de los vaivenes económicos, climáticos y sociales, siguen apareciendo; y el sector privado apuesta por mostrar qué es lo que hace y bajo qué circunstancias lleva adelante su actividad.
Esta campaña fue, en general, mejor que las anteriores, debido a que el clima acompañó a los cultivos; pero, con el arrastre de la crisis que todavía sigue afectando, el sector productivo dice presente en las diferentes muestras agropecuarias tucumanas.
Sin duda que las necesidades del campo son muchas y diferentes, de acuerdo con la región del país en la que el productor se encuentra, sobre todo después de muchos años de desgaste permanente debido al enfrentamiento campo-gobierno y a la sucesión de crisis económicas.
Producir en la actualidad parece ser diferente, y ver lo que está sucediendo en las muestras agropecuarias ayuda a tener un poco más de confianza en la relación con el Estado. Esperemos que, a medida que pasen los años, la relación sea más cercana y fructífera, y que este tipo de exposiciones, en las cuales se da a conocer todo lo que el campo produce, sea siempre acompañado por el gobierno de turno, que entienda que producir es el camino para salir de una crisis casi permanente, por lo que los que toman decisiones no deben equivocarse para salir de una situación que agobia y perjudica a todos.










