Resumen para apurados
- Atletas olímpicas repudiaron esta semana a la actriz Sydney Sweeney por hipersexualizar el deporte femenino en un comercial semidesnuda para la firma Novig.
- La actriz posó semidesnuda simulando entrenar para Novig, firma de la que es socia. Referentes como Ariarne Titmus criticaron que se banalice y use el cuerpo femenino para vender.
- La controversia reabre el debate global sobre el marketing deportivo y la cosificación de las atletas, exigiendo mayor respeto y visibilidad hacia el verdadero mérito competitivo.
En una unión súbita y espontánea, las deportistas aunaron esfuerzos para demostrarle a Sydney Sweeney cuál era verdaderamente el rol de las referentes femeninas en la alta competencia. La campaña, sencilla en su ejecución, mostró una serie de imágenes de la actriz semidesnuda mientras completaba movimientos y poses de diferentes disciplinas. Aquella galería fue la que desató una oleada de reproches por parte de atletas profesionales, aficionados y público general que vieron en aquel esfuerzo publicitario un retroceso en las conquistas de las mujeres en la actividad.
Sydney Sweeney volvió al centro de las revisiones públicas y los cuestionamientos a la hipersexualización luego de la acción promocional junto a Novig, una plataforma de predicciones que se aleja bastante de algún tipo de pronóstico o resultado de algún partido. Las imágenes sugieren el ámbito deportivo, con algunos balones y raquetas que preservan la intimidad de la artista mientras posa interpretando alguna práctica poco común de básquet, fútbol americano y otros rubros. Aquellas publicaciones iniciaron el descontento no solo de detractores anónimos en comentarios, sino de gran parte del cupo femenino en el atletismo mundial.
La propuesta comprende una serie de fotos y videos en los que los diálogos son escuetos. Sweeney afirma en cada una de sus frases que se trata “solo de deportes” mientras protagoniza diversas poses estáticas y esboza muecas en distintos contextos de desnudez. El spot muestra a la intérprete con poca o ninguna ropa mientras simula practicar varias actividades físicas diferentes.
El contundente rechazo de la élite deportiva
Aquella iniciativa publicada hace cinco días creció con vehemencia, convirtiéndose en un virulento torbellino de desaprobaciones en las que figuras de alto nivel rechazaron la pieza por sexualizar al sector femenino. Ese fue el caso de la nadadora olímpica retirada Ariarne Titmus, quien afirmó que pensaba que este tipo de marketing "absurdo" era cosa del pasado.
“No puedo describir la furia que siento al ver esto”, escribió la cuatro veces medallista de oro olímpica en Instagram. “No solo es una bofetada para todas las competidoras que han dedicado su vida a perfeccionar su disciplina, sino para todas las personas que disfrutan del atletismo por lo que realmente es: trabajo en equipo, amistad, dedicación, excelencia, unidad… ¿Cómo podemos vivir en un mundo donde monetizar el cuerpo de la mujer y sexualizar la práctica femenina sigue siendo algo común?”.
La indignación de Titmus encontró un eco inmediato en otras figuras internacionales. La surfista australiana Felicity Palmateer expresó su incredulidad en una entrevista transmitida por CNN: “Sin palabras, absolutamente deceionante ver cómo podés hacer retroceder la actividad femenina en un comercial de 42 segundos”. En esa misma línea, remarcó que este tipo de contenido "hipersexualizado" resulta sumamente dañino para las jóvenes que se inician, subrayando que las atletas buscan ser valoradas por su capacidad y desempeño, y no por su apariencia física.
La realidad del alto rendimiento contra la ficción publicitaria
Por su parte, la nadadora Lani Pallister y la boxeadora Skye Nicolson prefirieron responder a través de la acción. Ambas compartieron en sus perfiles videos en pleno entrenamiento y competición para contrastar la ficción publicitaria con la realidad del alto rendimiento. Nicolson fue enfática al señalar en Instagram la diferencia entre la feminidad y el uso comercial del cuerpo: “Hay una gran diferencia entre lucir ‘sexy’ porque hacés actividad física y usar el sexo para vender. No tiene nada de malo verse bien y abrazar tu feminidad siendo una atleta formidable”, cuestionando además que se haga una burla del entrenamiento femenino.
A este movimiento de visibilización también se sumó la velocista británica Amy Hunt, quien tras competir en el Campeonato Ultimate declaró firmemente ante las cámaras de la BBC: “Sydney Sweeney, así es como lucen las deportistas. Cuando sos una mujer en el ámbito atlético, no es bonito. No es glamoroso. Definitivamente, no es sexy todo el tiempo”.
Pese a que gran parte del malestar en plataformas digitales apuntó directamente hacia la compañía Novig, la implicación de la celebridad trasciende la mera actuación promocional. Según confirmó la propia firma de apuestas en un comunicado, Sweeney no es solo la cara visible del anuncio, sino que también se unió al proyecto como "socia estratégica y accionista".
Un historial de campañas polémicas
Esta nueva controversia suma un capítulo más al historial publicitario de la estrella de Euphoria. Anteriormente, la modelo enfrentó severos cuestionamientos por una campaña junto a la marca American Eagle centrada en el juego de palabras "good jeans" (buenos jeans / buenos genes), la cual desató acusaciones de promover discursos eugenésicos. En aquella oportunidad, tras meses de silencio, la joven reconoció su sorpresa ante el rechazo generado y sostuvo que su intención jamás había sido dividir. Sin embargo, ante el revuelo provocado por su reciente asociación comercial, la postura de la estrella se tradujo en una serie de imágenes publicadas en su cuenta personal pertenecientes a la icónica edición Body Issue de ESPN, dejando que el público saque sus propias conclusiones en medio de la polémica.







