Resumen para apurados
- La PFA allanó en Quilmes la casa de un joven de 15 años tras una alerta del FBI, luego de que confesara a ChatGPT su plan para perpetrar una masacre escolar.
- El FBI detectó los mensajes y la Policía Federal identificó al menor mediante tareas de ciberinteligencia. En la vivienda secuestraron ropa táctica y teléfonos.
- La causa fue caratulada como intimidación pública. Los peritajes a los celulares definirán la gravedad de la amenaza y si el menor contaba con cómplices en la red.
Un estudiante de 15 años decidió revelar a un chatbot de ChatGPT su plan para provocar una masacre en su colegio. Aquel comentario fue suficiente para que el Agregado Jurídico del FBI en la Embajada de Estados Unidos en Argentina frustrara cualquier intento, tras rastrear el intercambio que el adolescente de Quilmes había realizado sobre su preparación para el atentado. Tras la identificación, los efectivos allanaron la propiedad, donde se encontraron diferentes elementos tácticos.
La Policía Federal allanó la vivienda del menor en la localidad bonaerense luego de que el FBI alertara sobre un supuesto plan de matanza que el sospechoso ejecutaría en su institución educativa. La agencia federal de investigación criminal había detectado a un usuario vinculado con mensajes relacionados con una posible agresión escolar. Según la información incorporada a la causa, el estudiante planeaba perpetrar el ataque en 2027, pero también pensaba adelantarlo. La Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal Argentina tomó conocimiento del caso y desplegó tareas digitales, trabajo de campo y técnicas de inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) para identificar al implicado.
Los hallazgos tras el operativo en Quilmes
La causa quedó en manos de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de Quilmes, a cargo del fiscal Walter Bruno. A partir de la autorización del Juzgado de Garantías del Joven N°1, encabezado por la jueza Miriam Susana Alcolce, la PFA llevó a cabo el allanamiento en la casa del imputado, en la que no se encontraron armas, pero sí una importante cantidad de material táctico.
Durante el registro del domicilio, los agentes de la fuerza incautaron una serie de pertrechos de indumentaria y resguardo que el estudiante planeaba utilizar durante la agresión. Entre los objetos decomisados figuran dos pares de guantes tácticos, un gorro camuflado tipo piluso, pasamontañas —uno de ellos estampado con la figura de una calavera— y gafas de protección industrial. Además, los investigadores hallaron dos teléfonos celulares pertenecientes al menor, que serán la pieza clave para la causa.
Peritajes clave y la situación judicial del menor
Aunque el hallazgo de la vestimenta confirmó las intenciones expresadas en el espacio virtual, uno de los datos centrales que trajo alivio a los investigadores fue la ausencia de armas de fuego y municiones dentro de la propiedad. Ante este panorama, el foco de las medidas judiciales se trasladó de inmediato al peritaje informático de los celulares para reconstruir el historial completo de conversaciones y chequear si existían cómplices o enlaces con otros usuarios en foros extremistas.
Por el momento, el expediente judicial fue caratulado bajo la figura de “intimidación pública”. Tanto el menor de 15 años como sus padres ya fueron citados a comparecer ante la fiscalía interviniente, mientras los peritos analizan los dispositivos para determinar la dimensión real de la amenaza y los avances concretos que existían tras las escalofriantes confesiones realizadas a la inteligencia artificial.








