Resumen para apurados
- En agosto, la PFA allanó en Quilmes la casa de un adolescente que confesó en ChatGPT su plan de matar a sus compañeros escolares, tras una alerta internacional del FBI.
- El FBI detectó palabras clave en la IA y rastreó la IP del usuario. Luego, la división antiterrorista de la PFA confirmó la identidad del menor mediante tareas de inteligencia.
- Imputado por intimidación pública, el menor deberá declarar ante la Justicia, que evalúa la viabilidad del ataque y sienta precedentes sobre la detección de delitos mediante IA.
La Policía Federal Argentina (PFA) allanó la vivienda de un adolescente en Quilmes que había expresado, durante una conversación con ChatGPT, su intención de cometer un atentado en su escuela y asesinar a sus compañeros. El caso salió a la luz luego de que el FBI alertara a las autoridades argentinas sobre el contenido de esos intercambios con la inteligencia artificial.
Alejandro de Mena, auxiliar letrado de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil Nº1 de Quilmes, que tiene a su cargo el expediente contra el menor, explicó cómo el organismo de investigaciones estadounidense detectó las expresiones del adolescente y cómo se logró identificarlo.
La alerta del FBI y el rastreo hasta Quilmes
“ChatGPT es internacional, se genera a modo internacional, y al estar investigando ahí las alertas, dan intervención al país por el número IP (del dispositivo del chico). A raíz de eso se puede establecer de dónde vino y se llegó hasta la zona de Quilmes”, dijo el funcionario judicial.
Según explicó De Mena, las alertas que dieron origen a la investigación estuvieron vinculadas con determinadas palabras clave utilizadas por el alumno durante la conversación con ChatGPT.
“Es como cuando se pasan fotos de menores y se actúa de oficio y se da intervención directamente a la jurisdicción del país que sea”, graficó el auxiliar de la Fiscalía.
De acuerdo con fuentes policiales, la investigación comenzó el 19 de agosto a partir de una alerta remitida por el Agregado Jurídico del FBI en la Embajada de Estados Unidos en Argentina. El reporte estaba relacionado con un usuario de correo electrónico que habría mantenido una conversación con ChatGPT en la que manifestó su intención de realizar un tiroteo en un colegio y asesinar a sus compañeros.
La información incorporada a la causa señala que el supuesto ataque habría sido planeado inicialmente para 2027, aunque el adolescente también habría considerado la posibilidad de adelantarlo. Además, habría manifestado interés en adquirir vestimenta y distintos elementos de características tácticas.
La investigación para identificar al adolescente
Ante la gravedad de las expresiones detectadas, intervino la Unidad de Investigación Antiterrorista, dependiente de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la PFA. Los investigadores realizaron tareas digitales y de campo y recurrieron a técnicas de inteligencia de fuentes abiertas, conocidas como Osint, para intentar establecer quién estaba detrás de los mensajes.
“Automáticamente, cuando se comunica el FBI con la sección del antiterrorismo de Policía Federal, al hacer eso se hace de oficio. Después, nos llaman por teléfono, nos cuentan el caso, se imparten las primeras directivas como para seguir adelante la investigación. Se logra identificar porque necesitamos tenerlo identificado al menor, dónde vive”, señaló De Mena.
Una vez reunidos los elementos necesarios, el Juzgado de Garantías del Joven N°1 del Departamento Judicial Quilmes, a cargo de la jueza Miriam Susana Alcolcel, con la Secretaría Única a cargo de Mariana Digiani, ordenó allanar el domicilio del adolescente.
El procedimiento se concretó pocos días después de iniciada la investigación. Los efectivos secuestraron dos teléfonos celulares y otros elementos que, según consta en el expediente, podrían estar vinculados con las expresiones detectadas durante la conversación.
“Se produjo de inmediato, a los pocos días, un allanamiento, logrando ser positivo porque estaba con máscaras. Se capturó una foto del menor, que estaba probándose máscaras también y se secuestraron dos dispositivos móviles, que era con los que operaba el menor, como para certificar que el hecho había ocurrido”, agregó.
Qué encontraron en el allanamiento
Durante el operativo, los agentes de la PFA secuestraron dos teléfonos celulares, dos pares de guantes tácticos, un gorro tipo piluso con camuflaje militar, un pasamontañas con diseño de calavera, otro pasamontañas camuflado y gafas de protección táctica negras.
De Mena confirmó que el delito imputado al adolescente es “intimidación pública” y que fue citado a declarar ante la Fiscalía. Hasta el momento, ni el menor ni sus padres prestaron declaración sobre el episodio.
Los elementos incautados quedaron a disposición de la Justicia, mientras continúa la investigación para determinar el alcance de las amenazas y establecer si existía un plan concreto para llevarlas a cabo.











