Murió Carlos Salinas, el tucumano que brilló en River y Boca, y fue víctima de sus propios excesos

El delantero, de 70 años, murió este martes. Veloz, gambeteador y goleador, dejó una huella imborrable en el fútbol argentino. Su carrera fue tan brillante como efímera.

CRACK. Carlos Salinas fue un brillante futbolista, pero su carrera se apagó por las adicciones.
CRACK. Carlos Salinas fue un brillante futbolista, pero su carrera se apagó por las adicciones.
Hace 27 Min

Resumen para apurados

  • Carlos Horacio "Loco" Salinas, exfutbolista tucumano de Boca y River, falleció este martes a los 70 años, según confirmó oficialmente el club de la Ribera.
  • Campeón del mundo con Boca en 1978, Salinas brilló por su gambeta, pero su carrera se vio truncada prematuramente por adicciones, causas penales y problemas económicos.
  • Su fallecimiento enluta al fútbol argentino y revive el recuerdo de un talentoso atacante cuya prometedora trayectoria quedó marcada por los excesos fuera de la cancha.
Resumen generado con IA

Carlos Horacio "Loco" Salinas, uno de los grandes exponentes del fútbol tucumano que deslumbró por su velocidad, su gambeta y su gol, murió este martes a los 70 años. La noticia fue confirmada por Boca Juniors a través de su página oficial, aunque no trascendieron detalles sobre las causas de su fallecimiento.

"Lo único que lamento es no haber estado esta noche en Buenos Aires para ver al 'Loco' Salinas ante los alemanes", decía el recordado César Luis Menotti en referencia a un partido de Boca contra el Borussia Mönchengladbach. Aquella noche, Salinas se consagraba campeón del mundo a nivel clubes con la camiseta xeneize, en 1978.

La magia de "Semilla" empezó en el barrio Ciudadela, a cuatro cuadras de la cancha de San Martín. Allí comenzó su formación en el "santo" y luego pasó por Gimnasia de Jujuy. Pero sus buenos rendimientos llamaron la atención de River Plate, que lo incorporó a sus inferiores. Salinas supo vestir las camisetas de los dos clubes más grandes del país. "En 1974, los 'millonarios' me trajeron a préstamo. Tenía edad para jugar en Tercera, comprándome el pase al año siguiente. Pero con esa ubicación actuaba Norberto Alonso, creí poder tener mayores posibilidades como puntero. Y actué seguido en esa posición", recordaba en una entrevista con LA GACETA en febrero de 1978, cuando Boca lo había fichado.

Sin embargo, en River nunca tuvo la continuidad deseada. "Aunque jugué varios partidos en Primera, nunca tuve la continuidad necesaria. Tampoco me mantenían en el mismo puesto. Entraba en sustitución de quienes se lesionaran. Y así es muy difícil rendir bien", explicaba. En uno de los partidos en los que enfrentó a Boca, Salinas tuvo un cruce con Rubén "Chapa" Suñé que siguió hasta fuera de la cancha. "Eso es algo superado. Se debió a que tanto Suñé como yo ponemos todo lo que tenemos para favorecer a nuestra divisa. Pero no quedaron secuelas", decía sobre aquella pelea a puño limpio con el volante de Boca, que luego sería su compañero.

JUGÓ PARA LOS DOS GRANDES. JUGÓ PARA LOS DOS GRANDES.

La gloria y la caída

Salinas llegó a integrar la Selección juvenil de 1975 que participó del Sudamericano de Perú. Luego tuvo pasos por Independiente, Deportivo Pereira, Independiente Medellín, Racing de Córdoba y Alumni de Villa María. Pero la gloria no fue suficiente para frenar sus excesos. El 5 de mayo de 1987, la división Toxicomanía de la Policía Federal allanó su domicilio y le secuestró 80 gramos de cocaína. También detuvieron a un joven de apellido Cataldi, quien confesó ser drogadicto y que le compraba la mercadería a Salinas. El exfutbolista negó ser traficante y sostuvo que la droga era para consumo propio.

"Yo nunca tuve encima ni una aspirina, ni tomé nada… Lo que pasa es que me inventaron la fama de 'falopero', me empezaron a seguir y, justo después de estar tres meses sin jugar, me fui a Bolivia a arreglar con Wilstermann. Cuando volví a buscar a mi vieja, me apuntaron hasta con misiles porque creían que traía una tonelada de cocaína", comentaba tras pasar tres meses en prisión. "En Devoto, me trataron bien. Trabajaba en la cocina, repartía la comida por los pabellones y desde que llegué, todas las tardes armábamos picados. Aunque igualmente la pasé feo, porque la cárcel siempre es un infierno. Salvo mi familia, del ambiente del fútbol solo me fueron a visitar Bochini y Pastoriza", recordaba.

Otro de los escándalos ocurrió cuando fue capturado en Tucumán por robar una carnicería. Según la crónica de LA GACETA, Salinas estaba bajo los efectos del alcohol y violentó el candado de un local en Alsina y Próspero Mena. Cargó varios kilos de carne, una máquina picadora, una balanza, una calculadora y una caja sin dinero. Los elementos fueron encontrados en su casa y quedó detenido.

El final de una carrera y el olvido

Su retiro fue prematuro. A los 31 años colgó los botines y regresó a la provincia. "Cuando regresé, tuve que sacar fiado al almacenero y al carnicero para subsistir. A veces salgo a jugar al fútbol, viajo al campo o me reúno con los muchachos a tomar un par de cervezas. Con las tentaciones no se puede", confesaba. También reconoció que la vida futbolística lo llevó a perder la noción del dinero. "No invertí bien porque podría haber comprado un campo u otra propiedad. En mis tiempos, con jugar cinco partidos, podía comprarme un departamento de 12.000 dólares. Pero todo lo que logré con sacrificio, lo perdí", decía. "Tuve dos BMW, un 320 gris y 323 blanco. También siete departamentos. Cuando llegó Diego Maradona a Boca, me tuve que ir y Argentinos me dio U$S250.000 en la mano. Yo era un bacán".

"Yo me casé de changuito, tuve a las dos nenas y después me separé, porque estaba en la farándula. Salíamos de joda, conocí otras minas, hasta a Adriana Brodsky. Nos juntábamos todas las noches de domingo a domingo con (Guillermo) Coppola, el 'Chino' Benítez, Santos, Randazzo...", recordaba. 

También admitió que alguna vez aspiró Poxi-Ran y que en Colombia jugó drogado. "Vendí dos departamentos y los demás los dejé a mis hijas. Y cuando me hundí no me quedó nada", reconocía.

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