LONDRES, Reino Unido.- El Reino Unido salió a responderle a Donald Trump después de que el presidente de Estados Unidos dijera que no descarta revisar la postura histórica de su país sobre la soberanía de las Islas Malvinas, que Argentina reclama como propias, en base a evidencia histórica y geográfica. La declaración de Trump ocurre en momentos en que el presidente estadounidense presiona al gobierno británico para que aumente su gasto en defensa.
“La soberanía reside en el Reino Unido”, sostuvo el portavoz del primer ministro Andy Burnham. El funcionario británico fue consultado ayer sobre los dichos de Trump, quien había señalado que siempre revisa “todas las posturas” y que la de Malvinas es “solo una de muchas”. La postura, sin embargo, deja lugar a la ambigüedad: “Los habitantes de las Islas Malvinas son británicos y tienen derecho a determinar su propio futuro”, dijo también Trump.
El medio digital argentino “Infobae” consignó que, desde Downing Street, insistieron en que los isleños han expresado reiteradamente su deseo de seguir siendo “territorio británico de ultramar”, que su derecho a la autodeterminación es primordial y que el compromiso británico con ellos es inquebrantable.
El diario “La Nación”, en un análisis firmado por Alejandra Conti, sostuvo que probablemente la política del gobierno laborista apuntará a ganar tiempo sin hacer movimientos que pongan en riesgo su dominio sobre las islas, al menos hasta las elecciones de medio término en Estados Unidos del 3 de noviembre o -en el peor de los casos- hasta el final del mandato de Trump.
La amenaza de Trump de abandonar la neutralidad diplomática y tomar partido por la Argentina apunta a presionar al Reino Unido para que aumente su gasto en Defensa dentro de la Alianza del Atlántico Norte (OTAN), que Washington reclama a sus otros socios europeos.
Burnham se encuentra en una encrucijada. Mientras enfrenta apuros internos, como la suba de tarifas, el desempleo juvenil, el reclamo por los bajos subsidios por discapacidad, sufre el asedio de una oposición más que dispuesta a acusarlo de “traición” si accede a abrir el diálogo sobre las islas del Atlántico Sur.
Además, Londres no tiene, por el momento, motivos concretos para incluir la soberanía de las islas en una negociación con Washington, entre otras razones por el valor geopolítico y energético de la zona -con explotación petrolera prevista desde 2028- y por la vigencia del embargo de armas de 1982, cuyo levantamiento sí podría ser un eventual gesto hacia la Argentina.
Avances diplomáticos
En medio de estas tensiones entre Washington y Londres, el presidente argentino, Javier Milei anticipó que mañana se dirigirá al país por cadena nacional para hablar sobre “avances diplomáticos” vinculados con el reclamo de soberanía argentino.
Milei encabezó ayer una reunión de Gabinete en la Casa Rosada, en la que el canciller Pablo Quirno expuso los avances de la Cancillería en materia de soberanía sobre las islas. Ninguna fuente oficial ofreció precisiones acerca de cuáles serían los “avances diplomáticos” que anunciará Milei.













