Créditos: cómo funcionará el débito automático de cuotas que habilitó el BCRA
El Banco Central puso en marcha el Cobro con Transferencia (CCT), un nuevo mecanismo que permite cobrar las cuotas de determinados préstamos desde la cuenta donde se depositó originalmente el crédito. El cliente debe autorizar previamente la operación y puede revocar el consentimiento.
Resumen para apurados
- El Banco Central habilitó en Argentina el Cobro con Transferencia (CCT), un nuevo sistema para debitar cuotas de préstamos automáticamente con previa autorización del cliente.
- La herramienta reemplaza al DEBIN y fija límites: solo cobra de la cuenta donde se depositó el dinero, exige consentimiento revocable y topes de endeudamiento del 30%.
- El sector financiero anticipa un uso acotado, ya que la exigencia de debitar fondos exclusivamente de la cuenta de origen dificulta el cobro si el usuario transfiere el saldo.
Los bancos, financieras y billeteras ya cuentan con un nuevo mecanismo para cobrar automáticamente las cuotas de los créditos. Se trata del Cobro con Transferencia (CCT), una herramienta impulsada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) que comenzó a funcionar este lunes y que busca reemplazar al Débito Inmediato (DEBIN) para este tipo de operaciones.
El nuevo sistema permite que la entidad que otorgó un préstamo debite las cuotas directamente de una cuenta bancaria o virtual, pero bajo determinadas condiciones. Entre ellas, se establece que el cliente debe haber dado su consentimiento y que el dinero solo podrá retirarse de la cuenta en la que fue depositado originalmente el crédito.
La normativa había sido establecida por el BCRA en marzo y las entidades tuvieron plazo hasta el 31 de agosto para adaptar sus sistemas. Sin embargo, desde el sector financiero anticiparon que el CCT podría tener un uso limitado debido a las restricciones que establece la regulación.
Las 8 claves del nuevo sistema para cobrar créditos
1. Qué es el Cobro con Transferencia
El Cobro con Transferencia (CCT) es un mecanismo que permite a una entidad financiera o proveedor no financiero de crédito cobrar automáticamente las cuotas de un préstamo.
Para utilizarlo, el cliente debe autorizar previamente que las cuotas sean debitadas de una cuenta determinada. Una vez otorgado el consentimiento, el cobro se realiza de manera automática en las fechas previstas en el contrato.
El objetivo es establecer un mecanismo regulado para el cobro de préstamos y reemplazar el uso del DEBIN para estas operaciones.
2. El débito solo puede hacerse desde la cuenta donde se depositó el crédito
Uno de los principales límites establecidos por el BCRA es que la entidad no podrá elegir libremente de qué cuenta cobrar las cuotas.
El dinero únicamente podrá debitarse de la cuenta en la que originalmente fue desembolsado el préstamo.
Por ejemplo, si una financiera deposita el crédito en una determinada cuenta bancaria o virtual, posteriormente deberá utilizar esa misma cuenta para intentar cobrar las cuotas.
Esto diferencia al CCT de otros mecanismos de débito y limita la posibilidad de que una entidad intente cobrar una deuda desde cualquier otra cuenta del cliente.
3. El cliente tiene que autorizar el débito
Para que funcione el CCT, el titular de la cuenta debe brindar un consentimiento expreso.
La autorización debe otorgarse antes de que comiencen los débitos y se realiza una única vez para el esquema de cobro establecido.
De esta manera, la entidad que otorgó el préstamo no puede comenzar a retirar fondos de la cuenta sin que el cliente haya aceptado previamente esta modalidad.
4. El consentimiento puede revocarse
La autorización para utilizar el CCT no es permanente ni irreversible.
El cliente puede cancelar el consentimiento de manera inmediata, tanto ante el prestamista como frente al proveedor de la cuenta desde la cual se realizan los débitos.
Por lo tanto, quien haya autorizado el sistema conserva la posibilidad de revocar posteriormente ese permiso.
5. Hay un límite para los intentos de cobro
El sistema también establece un límite a la cantidad de veces que una entidad puede intentar cobrar una cuota.
En caso de que el primer intento resulte rechazado, el prestamista podrá realizar hasta dos reintentos adicionales: uno después de 48 horas y otro después de 96 horas.
De esta manera, cada cuota tendrá como máximo tres intentos de cobro y se busca evitar que una deuda genere una sucesión indefinida de débitos sobre la cuenta.
6. El cliente deberá ser informado antes del débito
Los usuarios también recibirán una notificación previa al cobro.
El prestamista deberá informar por medios electrónicos durante el día hábil anterior a la fecha prevista para el débito.
El aviso permitirá al cliente conocer con anticipación que se realizará el cobro y cuál será el movimiento previsto sobre su cuenta.
7. El crédito debe cumplir límites de endeudamiento
El CCT también incorpora condiciones relacionadas con el nivel de endeudamiento del cliente.
Al momento de otorgar el préstamo, la relación entre la cuota y los ingresos del solicitante no podrá superar el 30%.
Además, el mecanismo contempla únicamente el cobro de cuotas fijas e iguales durante toda la duración del contrato.
La intención es limitar el riesgo de que el sistema sea utilizado para otorgar préstamos que impliquen una carga financiera difícil de afrontar para el consumidor.
8. Quiénes pueden utilizarlo y quién responde ante un fraude
El mecanismo no puede ser utilizado por cualquier empresa. Está disponible para entidades financieras y proveedores no financieros de crédito habilitados por el BCRA.
La normativa también establece responsabilidades específicas frente a posibles fraudes. En esos casos, la responsabilidad recaerá sobre el prestamista, lo que busca generar mayores incentivos para que las entidades controlen las operaciones.
El sistema contempla además un esquema de remuneración con un arancel mínimo del 0,6%, que deberán afrontar los prestamistas y que será distribuido entre los participantes.
Por qué los bancos creen que el CCT tendrá poco uso
Aunque el nuevo sistema comenzó a funcionar, las entidades financieras no esperan que se convierta inmediatamente en una herramienta de uso masivo.
El principal inconveniente está relacionado con la cuenta desde la cual se puede cobrar el préstamo. Como el CCT solo permite debitar desde la cuenta en la que se depositó originalmente el crédito, el dinero debería permanecer allí hasta las fechas de vencimiento.
Esto puede generar dificultades, especialmente cuando el préstamo se deposita en una billetera virtual. En muchos casos, los usuarios transfieren rápidamente el dinero hacia fondos de inversión, cuentas remuneradas u otras cuentas. Como consecuencia, la cuenta original podría no tener saldo suficiente cuando llegue el momento de pagar la cuota.
Por este motivo, el sector financiero considera que el mecanismo podría resultar más útil para determinadas financieras que ya depositan los créditos directamente en cuentas bancarias, mientras que su utilización por parte de bancos y billeteras podría ser más acotada.
El nuevo sistema no afecta automáticamente a quienes ya están atrasados
La entrada en vigencia del CCT no significa que las personas que actualmente tienen cuotas vencidas comenzarán a sufrir débitos automáticos mediante este mecanismo.
El sistema fue diseñado y aprobado en marzo y apunta principalmente a establecer una modalidad regulada de cobro para nuevos créditos.
Por lo tanto, quienes ya tienen dificultades para pagar sus préstamos no experimentarán un cambio automático en su situación por la implementación del CCT.
Qué cambia para los usuarios
El debut del Cobro con Transferencia incorpora una nueva modalidad para el cobro automático de créditos, aunque con límites específicos.
El cliente debe autorizar el débito, puede revocar el consentimiento, recibirá una notificación previa y la entidad tendrá una cantidad limitada de oportunidades para intentar cobrar cada cuota.
A su vez, el hecho de que el débito solo pueda realizarse desde la cuenta donde fue depositado originalmente el préstamo podría limitar la expansión del sistema.
Por ahora, el alcance del CCT dependerá de cuánto decidan utilizarlo bancos, financieras y billeteras virtuales y de la capacidad de los clientes para mantener fondos disponibles en la cuenta asociada al crédito al momento del vencimiento.









