La recuperación del poder adquisitivo del ingreso se ha convertido en una prioridad en la agenda del Gobierno nacional. Cuando el dólar está relativamente tranquilo y la inflación se ubica hacia una zona por debajo del 2%, en la Casa Rosada consideran que resulta necesario avanzar con esa cuestión, tomando en cuenta la percepción social que el salario sigue perdiendo ante la inflación y que, al menos a seis de cada 10 asalariados, la remuneración no le es suficiente para llegar a fines de mes, tal como lo marcan distintas encuestas privadas.
De allí surge la iniciativa de la Secretaría de Trabajo de la Nación para que los convenios colectivos contemplen un sueldo mínimo garantizado de $ 1.070.000 brutos mensuales o, en promedio, casi $ 860.000 de bolsillo (neto). Según el informe “Panorama mensual del trabajo registrado” de agosto del área de Trabajo, el salario promedio del empleo privado registrado cayó 0,9% real en junio, luego de retroceder 2,9% en mayo. Así, quedó por primera vez en 20 meses por debajo del nivel de noviembre de 2023, con una diferencia negativa del 0,6%. Un reciente informe de Recupero Crediticio by Ostengo, revela que, en el caso de Tucumán, el salario neto promedio de la provincia se sitúa en $ 983.566 mensuales, mientras que una familia requiere un costo mensual combinado (alquiler de tres ambientes más canasta básica) de $ 1.562.101.
Esta brecha genera un déficit estructural recurrente en los presupuestos familiares, obligando a los hogares a recurrir al endeudamiento no para la adquisición de bienes de capital o consumo durable, sino como un “default por subsistencia” destinado a cubrir gastos corrientes y alimentos, explicó la firma especializada en cobro de deudas.
En un intento por aplicar mejoras en el Salario Mínimo, Vital y Móvil, el Consejo del Salario no pudo avanzar en ese sentido, luego de que ayer se levantara la reunión virtual porque, tanto la CGT como la CTA, rechazaron la propuesta empresaria que contemplaba un aumento de 1,8% en septiembre y 1,7% para octubre hasta abril, con lo que el mínimo se iría a $ 468.000. Las centrales obreras propusieron que el salario mínimo, vital y móvil sea de $ 911.000 para julio y de $ 993.000 para diciembre, una oferta ampliamente rechazada por los empresarios. Por esa razón, y ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo entre las partes, el Ministerio de Capital Humano “procederá a laudar conforme a las facultades y mecanismos previstos para estos casos”, comunicó oficialmente.
“Resulta llamativo que se cuestione una herramienta (como la reunión plenaria) cuyo principal objetivo es precisamente garantizar mayor transparencia y dejar constancia de todo lo debatido en el ámbito del Consejo”, justificó la cartera que encabeza Sandra Pettovello, respecto del retiro de los sindicalistas de las deliberaciones convocadas de manera virtual.
Valor de referencia
En la actualidad, el Salario Mínimo, Vital y Móvil se ubica en los $ 376.600. Este valor es una referencia que, además de fijar una remuneración básica, sirve para la determinación de algunos programas sociales, prestaciones y subsidios.
“El Consejo del Salario debiera ser la paritaria de los que no tienen paritarias. Joden y dejan desprotegidos al 40% de los trabajadores. El salario mínimo sigue siendo de indigencia. No es vital porque no alcanza para vivir, tampoco es móvil porque se ubica por debajo de la inflación”, indicó el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, a través de un comunicado.
El poder adquisitivo del Salario Mínimo, Vital y Móvil fue perdiendo terreno frente al costo de la alimentación básica. “Mientras que durante el primer semestre de 2021 el salario mínimo alcanzaba para cubrir 27,4 días de alimentación básica para una familia tipo, en el primer semestre de este año esa cobertura descendió a 16,7 días, es decir, alcanza para 10,7 días menos que hace cinco años”, indica un informe elaborado por la Fundación Colsecor.
La serie elaborada por esa entidad también muestra que el mayor poder de compra se registró durante 2022, cuando el salario alcanzó para cubrir 30,2 días de alimentación, y que desde entonces perdió capacidad de compra de manera sostenida, con la caída más pronunciada entre 2023 y 2024, cuando arrancó la gestión presidencial de Javier Milei, en medio de un proceso inflacionario que derivó en un ajuste de precios.
Adultos mayores: empeora la insuficiencia de ingresos
La situación económica de los adultos a partir de 60 años empeoró en los últimos dos años y uno de los datos más claros es que la insuficiencia de ingresos llegó al 46% de los hogares con personas mayores en 2024-2025, según un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA. El sector más afectado es el estrato socioeconómico muy bajo con el 71,1%, es decir, que en más de siete de cada 10 hogares los ingresos no alcanzan para cubrir los servicios básicos. En segundo lugar se ubican los estratos bajos con el 55,2%, acota el reporte académico.















