Los bonos en dólares no lograron impulsarse y cayeron este miércoles, mientras que el riesgo país se afianzó por encima de los 510 puntos básicos. Esto sucede en un contexto internacional adverso, donde los bonos del Tesoro de EEUU vienen de alcanzar niveles de rendimiento récord, aunque la baja de esta rueda respondió también a algunos factores locales.
En ese marco, los bonos Globales cerraron dispares, aún desacoplados de los emergentes, y solo los bonos soberanos más cortos lograron sostenerse en terreno positivo. En tanto, llamó la atención en el mercado el derrumbe del título Bonar 2041, que se hundió en la rueda un 5,8%. “Podría ser por la baja liquidez, pero este jueves debería recuperarse y ponerse en línea con el resto”, señaló sobre la caída el trader Daniel Osinaga consultado por Ámbio.com. Desde el mercado también dijeron que, sobre el cierre, algún actor podría haber salido a vender y “reventó” el precio.
El riesgo país medido por JP Morgan subió 6 unidades hasta los 517 puntos básicos, en su decimosegundo avance consecutivo, y quebró un nuevo máximo desde el 21 de mayo pasado.
El mercado siguió de cerca el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años, que alcanzó el martes el 5,33%, su nivel más elevado en 19 años, lo que provocó una presión generalizada sobre los activos de riesgo a nivel global.
Sin embargo, este miércoles las tasas de largo plazo retrocedieron con fuerza luego de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunciara una ampliación del programa de recompra de deuda.
El Tesoro de EEUU informó que al menos duplicará el monto máximo de sus recompras de bonos de largo plazo, de U$S 2.000 millones a U$S 4.000 millones por operación, con foco en títulos con vencimientos de entre 10 y 30 años, en un intento por mejorar la liquidez y aliviar la presión sobre el tramo largo de la curva. Tras el anuncio, la tasa a 30 años llegó a caer cerca de 10 puntos básicos, hasta la zona de 5,19%.
La medida llega después de una fuerte liquidación de bonos impulsada por la escalada del conflicto con Irán y la presión sobre el petróleo, las crecientes preocupaciones por el déficit y la deuda estadounidense.










