Resumen para apurados
- El riesgo país argentino superó este martes los 500 puntos básicos, su máximo en tres meses, impulsado por caídas en bonos soberanos y tensión en mercados globales.
- Los títulos en dólares cayeron hasta 2% y las acciones bajaron, opacando el superávit fiscal de julio ante el alza de tasas en EE.UU. y tensiones geopolíticas.
- El incremento encarece el financiamiento del país y mantiene la cautela de los inversores ante la evolución de las tasas internacionales y las cuentas públicas.
El riesgo país volvió a subir este martes y quebró la barrera de los 500 puntos básicos, en una jornada marcada por las fuertes bajas de los bonos soberanos en dólares y el deterioro de los principales activos argentinos.
El indicador elaborado por J.P. Morgan avanzó 17 unidades y alcanzó los 506 puntos básicos, su nivel más alto desde el 9 de junio. De esta manera, el riesgo país acumula una marcada escalada durante las últimas semanas y vuelve a ubicarse en una zona que genera preocupación entre los inversores.
El escenario internacional adverso, las tensiones geopolíticas y las dudas sobre la situación económica y política local explican buena parte de la cautela que domina al mercado.
Bonos argentinos: fuertes caídas
Los bonos soberanos en dólares extendieron este martes la tendencia negativa y registraron bajas de hasta 2% en el mercado local.
Las mayores pérdidas fueron para el Global 2046, mientras que el Global 2035 retrocedió 1,7% y el Global 2041 cayó 1,6%.
La presión sobre los títulos argentinos se produce en un contexto de mayor aversión al riesgo a nivel global, que afecta especialmente a los países emergentes y encarece las condiciones de financiamiento.
Por qué sube el riesgo país
Uno de los principales factores externos es el incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que avanzaron por tercera sesión consecutiva.
El mercado sigue con atención las tensiones derivadas del conflicto entre Estados Unidos e Irán, además de las preocupaciones vinculadas con la inflación. A esto se suma una liquidación global de activos que llevó a los costos de financiamiento de largo plazo hacia niveles elevados.
Los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años operaron en su nivel más alto desde 2007, mientras que los títulos a 10 años, considerados una referencia para los mercados internacionales, se acercaron a sus máximos desde comienzos de 2025.
El escenario también genera presión sobre el precio del petróleo y mantiene la incertidumbre respecto de las posibilidades de que el gobierno de Donald Trump logre avanzar en el diálogo con Irán y garantizar la circulación por el estrecho de Ormuz.
El superávit fiscal no alcanzó para mejorar el clima
En el plano local, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que las cuentas públicas registraron un superávit durante julio, luego del resultado negativo de junio.
Según los datos difundidos por el Palacio de Hacienda, el resultado primario acumulado en los primeros siete meses del año fue equivalente a 0,9% del PBI, mientras que el resultado financiero representó 0,1% del producto.
En julio, el Sector Público Nacional registró un superávit primario de $2.960.333 millones y un superávit financiero de $244.897 millones.
Sin embargo, el dato fiscal no logró revertir el mal humor de los mercados, que continuaron castigando a los bonos y las acciones argentinas.
Acciones argentinas: el S&P Merval también cae
El S&P Merval operó con una caída de 1,7% hasta las 2.897.816,44 unidades. Medido en dólares, el índice retrocedió 2,4%, hasta las 1.831,43 unidades.
Entre las principales bajas del mercado local se destacaron:
BBVA: -4,6%.
Aluar: -4,3%.
Banco de Valores: -4,3%.
Grupo Supervielle: -3,8%.
La tendencia negativa también alcanzó a las acciones argentinas que cotizan en Wall Street mediante ADRs.
ADRs argentinos: los bancos lideran las pérdidas
Los ADRs argentinos operaron con bajas de hasta 4,6%, nuevamente con las entidades financieras entre las más afectadas.
Las principales caídas correspondieron a BBVA, Banco Macro (-4,1%) y Grupo Supervielle (-3,6%).
La combinación de un riesgo país superior a los 500 puntos, bonos soberanos en baja y retrocesos en las acciones refleja el clima de cautela que atraviesa a los mercados argentinos.
Por ahora, el mercado continúa atento a la evolución del escenario internacional, especialmente a las tasas de interés estadounidenses, el conflicto en Medio Oriente y el precio del petróleo, mientras en el frente interno los inversores siguen evaluando la evolución de las cuentas públicas y las perspectivas económicas.







