Resumen para apurados
- Ingrid Vadalá, hija de la expareja de Moria Casán, demandará a Netflix por injurias tras considerar denigrante la caracterización de su difunto padre en la serie sobre la actriz.
- La demandante afirma que la producción distorsionó la realidad y vulneró la intimidad de su padre, a quien conoció de cerca durante los años de convivencia con la vedette.
- La acción judicial impulsada por la familia busca reparar el honor de Vadalá y marca un nuevo precedente sobre los límites éticos y legales en las series biográficas.
El envío en Netflix sobre Moria Casán desencadenó una batalla legal por parte de los parientes hacia dicho tercer marido, Luis Vadalá. Ingrid, vástago mayor del difunto empresario, anunció acciones contra esa empresa y realizadores ante injurias. Este pleito nace frente a caracterización ficticia del sujeto en pantalla, la cual consideran agraviante para aquel recuerdo.
Esta experta poseyendo 47 años remitió un comunicado extenso al cronista Ángel de Brito para exponer falencias argumentales. Pese a roces pasados con su padre, ella busca rectificar esa percepción social agraviada. El trámite jurídico comienza oficialmente martes tras objetivo de proteger el prestigio familiar.
El relato de Luis Vadala que desencantó a su familia
“Todo lo que se muestra sinceramente resulta absurdo y vulgar. Mi papá no era una persona así, era un señor, un hombre educado y respetuoso. Sin embargo, han intentado mostrarlo como una persona grotesca, maleducada y/o carente de educación”, expresó ella. La heredera de Luis subrayó que el guion emplea elementos ordinarios para denigrar su estampa.
"Él nunca ocultó ser un tipo de barrio y trabajar en su taller. Usaron eso para menospreciarlo, lo cual me parece una falta de respeto para cualquier trabajador común. No entiendo cuál fue el fin. Mi papá podría tener mil defectos, pero era un señor, y te lo digo a pesar de haber tenido muchas diferencias con él, lo que nos costó los últimos años de nuestra relación”, señaló.
En relación a los consumos sugeridos durante esta, la actora desestimó esas menciones. “Si hubiese tenido un problema de consumo, eso es algo que forma parte de la privacidad de una persona”. El conductos relató que en vida el propio damnificado sostuvo que Moria Casán “lo metió en la cocaína”.
Realidad frente a ficción
Aquel testigo directo manifestó que la pieza cinematográfica ignora los hechos reales sobre el noviazgo. “La realidad es que prácticamente todo lo que se ha mostrado carece de relación con lo que verdaderamente sucedió. Incluso el comienzo de la historia fue presentado de una manera que no se condice con la realidad. El final de esa relación tampoco fue como lo muestran”, afirmó.
Ella garantiza tener información de primera mano al habitar con ambos desde los doce abriles. “No me lo contó nadie, lo viví personalmente. Por eso sé realmente cómo fueron las cosas, quién era mi papá y cómo se comportaba”.
Dicho estatus financiero del vendedor tras aquel quiebre sentimental refuta presuntos desfalcos o ganancias indebidas. “También conozco las circunstancias posteriores a la separación. Si realmente hubiera ocurrido aquello que se intenta insinuar, es decir, que mi papá se hubiera quedado con algo que no le correspondía, no habría atravesado las carecias económicas que tuvo después de la separación”, aseguró.
Los letrados aportarán las pruebas necesarias para entablar el reclamo ante la compañía velozmente. “Por todo esto, me resulta muy doloroso e injusto que se distorsione la imagen de una persona que conocí muy bien, que fue muy diferente a lo que hoy intentan mostrar y que ya no está más para poder defenderse. De todo lo demás, se están encargando mis abogados y mañana (por el martes 18) entra la querella contra Netflix”, concluyó.













